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Alejandro Herrera, alcalde de La Guancha: “Nos hemos centrado en resolver el problema del agua y se están viendo los resultados”

Herrera es alcalde de La Guancha por Coalición Canaria

Fue en junio de 2025 cuando Alejandro Herrera (CC) se convirtió de manera inesperada en alcalde de La Guancha tras la repentina dimisión de su antecesor, Antonio Hernández (PP), por motivos personales. Debido al empate técnico que arrojaron las elecciones de 2023 en el municipio, en las que CC y PP consiguieron el mismo número de concejales, fue necesario volver a celebrar el pleno de investidura y elegir nuevo alcalde. Después de 16 meses “intensos” y de gobernar en minoría, el mandatario nacionalista repasa los logros conseguidos pero también los proyectos que quedan pendientes a siete meses de los próximos comicios.
-¿Qué balance hace al frente de la Alcaldía en este primer año de mandato?
“Ha sido difícil porque la manera de comenzar no ha sido la ordinaria y al final me he tenido que adaptar a marcha forzada a la dinámica de la administración. Eso, unido al escaso tiempo, me obligó a programar en base a dos años y no a cuatro, que es lo que dura un mandato. He trazado una serie de prioridades y sobre todo, nos hemos dedicado a trabajar en proyectos que habían quedado sobre la mesa y los hemos continuado, siempre teniendo en cuenta el interés general para La Guancha. Y al mismo tiempo, empezamos a plantar semillitas para el futuro. Uno de los objetivos que logramos fue aprobar el presupuesto, que llevaba prorrogrado desde el año 2022 y no solo el de 2025 sino también el de este año. Dos presupuestos en seis meses y ya estamos trabajando en el del próximo año. La dinámica es trabajar en base a un orden y a una administración cimentada aunque todavía queda mucho trabajo por hacer porque rompemos una dinámica de muchos años”.
-Una de sus prioridades era resolver el problema de abastecimiento de agua potable en el municipio. ¿Se ha conseguido?
“Hemos hecho una inversión potente a raíz de varias subvenciones por importe de unos 800.000 euros y logramos tener un verano sin ningún corte, salvo los programados y motivados por los trabajos realizados, no por averías ni falta de suministro. Eso es una buena noticia si tenemos en cuenta los antecedentes. En este sentido comprobamos que los trabajos y las inversiones han dado resultado. El verano fue una prueba de fuego porque la demanda siempre es mayor que la oferta, pero la respuesta ha sido muy buena y a día de hoy los depósitos siguen con bastante cantidad de agua para tener un suministro tranquilo. Pero además, hemos logrado disminuir mucho las fugas y por ende, el gasto, ya que antes se tenía que pedir agua permanentemente al Consejo Insular de Aguas. También implementamos la telegestión en la red de abastecimiento para localizar más fácilmente las fugas y medir los caudales de presión. Este asunto es en el que más nos hemos centrado en este año y medio porque era un problema histórico y se están viendo los resultados”.
-¿Cree que la ciudadanía lo nota?
“El agua es algo que no vende mucho pero como haya un corte, hay un problema. Y aquí solo tenemos una galería de agua y encima con exceso de flúor, con lo cual, teníamos que restringir el consumo. Tenemos subvenciones del Cabildo de Tenerife y del Consejo Insular de Aguas para la mejora de los depósitos, la sustitución de los contadores de agua domiciliaria, pero el plan de choque inicial ha permitido detectar el problema más importante”.
-Cuando asumió el cargo dijo que el Ayuntamiento estaba saneado económicamente pero bastante “desordenado” en la gestión. ¿Ha podido poner algo de orden en este tiempo?
“Lo hemos intentado y lo estamos intentando. Hemos hecho algunas contrataciones, sobre todo de personal administrativo, y hemos creado el área de Contratación que no existía pese a que es fundamental y vital para el desarrollo normal de la administración. Ello nos ha dado un plus para meter otra marcha en lo que a contratación se refiere. Hemos creado otra dinámica y estoy bastante contento porque supone un punto de inflexión en esta materia. También contamos con un tesorero, una figura que nunca se había tenido en este Ayuntamiento, y que siempre era asumida por otro técnico. Eso nos está permitiendo desarrollar actualización de ordenanzas, cambios en los circuitos de contratación y eso está siendo positivo no solo para el área sino para todo el Ayuntamiento, porque al final casi todo tiene que pasar por esta área. En el área de Fiestas, por ejemplo, nos ha permitido poner sobre la mesa licitaciones cuando hay un evento para contratar todos los servicios que se necesitan, como escenarios, grupos electrógenos, y en esa línea seguimos trabajando”.

–También defendía que había que redistribuir los recursos humanos para hacer más eficaz la gestión. ¿Hay más personal de servicio en las calles?
“Seguimos con la necesidad de cubrir muchos puestos que no se han cubierto. La última oposición en el Ayuntamiento fue hace unos 18 años y en ese tiempo se jubiló mucho personal y los puestos no se han cubierto, sobre todo en el área de servicios y eso hace que actualmente tengamos muchas dificultades para el mantenimiento de calles, jardines, parques y senderos. Es verdad que, igual que otros ayuntamientos pequeños, nos estamos valiendo de la ayuda que nos brindan los planes de empleo. Ahora mismo tenemos esta carencia que estamos intentando cubrir con varias propuestas. Pero es verdad que necesitamos seguir en la línea de incorporar más gente en la administración, siempre balanceando el tema del presupuesto”.
-¿Pero las calles están más limpias?
“Al depender de estos proyectos con otras administraciones, en los últimos meses la mano de obra se ha visto mermada y nos hemos quedado con poca gente. Pero si no hay cambios de último momento, el mes próximo, con un nuevo encargo de contratación podremos suplir esas carencias que venimos arrastrando y que son sistemáticas hasta que no se cubran con una Oferta Pública de Empleo (OPE) o con una bolsa de personal de manera interina. Todo lleva su tramitación, pero es verdad que no queremos dejar pasar mucho tiempo para cubrir todas estas necesidades”.
-Otro reclamo de la ciudadanía era la recogida de basura. ¿Se pudieron consensuar mejoras con la Mancomunidad que gestiona este servicio que el municipio comparte con San Juan de la Rambla?
“Habíamos identificado un montón de problemas en la Mancomunidad, como la falta de personal y de medios y en este año y medio hemos resuelto algunos con la adquisición de dos nuevos camiones, uno grande y otro más pequeño para la limpieza de callejones, del que se carecía. Esto en parte ha venido a dotar el servicio y se ha notado. Cuando llegué a la Alcaldía teníamos un solo camión con más de 20 años de antigüedad con lo que ello conlleva, como averías frecuentes. Pero tenemos que seguir trabajando para dotarla de medios humanos, que es quizás la carencia más relevante actualmente”.
-¿Cuáles son esas pequeñas semillitas que está sembrando su gobierno?
“Me refería a la posibilidad de empezar a montar proyectos de cara a ejecuciones futuras y en ese sentido estamos trabajando en varios proyectos. Tenemos subvenciones para la remodelación y adaptación del albergue municipal, una instalación que lleva muchos años con obras -la última fue la ampliación- y nunca se puso en funcionamiento. Por eso nos planteamos con el Cabildo cómo se puede enfocar su puesta en marcha y vimos que había la necesidad de adaptarlo a personas con movilidad reducida y estamos trabajando para ponerlo a disposición de la ciudadanía. Otro proyecto es la carretera de El Roque, una vía que lleva cuatro años cerrada y que es necesario abrir porque condiciona mucho la transversalidad del municipio. Cuando llegamos no había proyecto, sino una memoria técnica, y lo encargamos. Tampoco había ficha financiera así que lo dotamos de presupuesto con una subvención del Cabildo y también fue necesario hacer unas prospecciones arqueológicas que se encargaron a una empresa del sector. Se hizo el estudio, se anexó al proyecto y se licitó con la mala fortuna que este proceso quedó desierto. A partir de ese momento nos pusimos a trabajar para actualizarlo”.

–¿Qué cosas se cambiaron?
“Se ajustó el presupuesto, porque en el contexto en el que nos movemos, los precios suben mucho y una licitación en un ayuntamiento pequeño, que tarda también mucho porque tenemos los medios que tenemos, el precio hizo que no fuera atractivo y por lo tanto hubo que actualizarlo. Lo mismo ocurrió con la urbanización exterior del complejo deportivo. Ya en su día mi antecesor sacó la licitación y quedó desierta y viendo lo que había pasado con la carretera, hicimos lo mismo para relanzar ambos proyectos”.
-Le faltó el tercer gran proyecto: el centro cultural. ¿En qué estado se encuentra?
“En este caso hicimos un trabajo más administrativo, no tanto en la obra, pero necesario para desencallar el proyecto en sí y poder reiniciarlo. No hemos parado de tener reuniones con todas las partes implicadas y con el Cabildo, que lo cofinancia, recabando opiniones. Tenemos que ver si es ejecutable o si también hay que actualizarlo, porque es un proyecto muy grande y costoso para un municipio pequeño y con un presupuesto ajustado. Son tres proyectos que hay que intentar relanzar porque se han eternizado en el tiempo. La carretera lleva cuatro años cerrada, la urbanización de la piscina se terminó en 2019 y el centro cultural también lleva varios años paralizado”.
-Su antecesor en el cargo se quejó de la falta de apoyo de las administraciones superiores para poder sacarlos adelante. ¿Usted ha conseguido esa implicación?
“No tengo quejas en ese sentido. Recuerdo la primera o segunda reunión que tuve en el Cabildo con la carretera de El Roque para hacer ver la necesidad imperiosa de esa vía y de descongestionar las dos carreteras insulares y recibimos ayuda. También con el centro cultural, que el Cabildo financia el 90%, igual que la piscina. En mi caso, he obtenido ayuda para los tres proyectos, por eso no entiendo la queja”.
-Habla de proyectos a futuro. ¿Se vuelve a presentar a las próximas elecciones?
“No lo hemos planteado aunque es verdad que el tiempo apremia, pero el día a día te imbuye y no te deja pensar más allá”.
-¿Pero a usted le gustaría?
“Me gustaría en el sentido de poder continuar y recoger los frutos de todo el trabajo que se ha hecho durante este tiempo. No obstante, si en las próximas elecciones el municipio decide que sea otro grupo el que esté al frente del Ayuntamiento, nuestra obligación es sembrar para el que venga lo pueda recoger. Nuestra mente está puesta en el interés general del municipio, no en el interés político”.
-¿Qué proyectos le quedan pendientes hasta terminar el mandato?
“El tiempo que queda es poco así que tenemos que ser realistas. Seguimos en la senda de dotar a la administración de más músculo de personal, de tener una estructura acorde a los tiempos y a las necesidades de la propia administración, pero sobre todo, que se pueda ejecutar al menos uno de los tres proyectos antes mencionados. Y seguiremos trabajando en intervenciones más pequeñas pero igual de importantes y necesarias”.
-¿Cómo ha sido la relación con la oposición en estos meses?
“Buena. Creo que todos entendemos que nos mueve el interés general del municipio y en las cosas fundamentales siempre hemos llegado a acuerdos, y eso es importante porque en CC somos seis y gobernamos en minoría. Es verdad que siempre intento contar con ellos y agradezco la buena relación y el apoyo a este gobierno porque solo estamos un tiempo y nos tiene que mover la prosperidad de La Guancha”.

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