La Sección Quinta de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife celebró esta semana un juicio contra un lagunero al que se le acusa de presunta agresión sexual denunciada por la familia de la supuesta víctima, una niña que tenía entonces 5 años de edad. El caso ya está visto para sentencia y la Fiscalía confirmó durante la vista que considera probado la comisión de este delito y en consecuencia solicita una pena de 15 años de cárcel para el acusado. Sin embargo, en caso de que el tribunal solo aprecie abusos sexuales, ofrece como alternativa una condena de 8 años de prisión.
Según el relato que da por bueno el Ministerio Público, fue en abril de 2010 cuando, como era habitual, la madre fue a la casa del ahora acusado para trabajar en tareas domésticas, y llevó consigo a la pequeña. Con la confianza propia que da lo cotidiano, dejó a la niña a solas con el varón, que presuntamente aprovechó la ocasión para agredirla sexualmente, sin que las quejas de la chiquilla le provocasen efecto alguno. Antes de transcurrir una semana desde aquel día, la madre interpuso una denuncia tras enterarse a través de unos familiares, a los que la aterrada pequeña habría logrado contar tan terrible historia.
Por lo que respecta a la celebración de la vista oral, apuntar que se celebró en medio de un ambiente cargado de tensión ante la gravedad de los hechos enjuiciados, y que se pudo recabar en la sala el testimonio de la niña en cuestión a través de una videoconferencia, en sesión celebrada lógicamente a puerta cerrada.




