lotería de navidad

“Se lo pedí a mi padre y no me falló”

Alfonso Robles es uno de los premiados con el 39.415 que repartió la administración de lotería de Marta del Castillo en la avenida Trinidad

Marta del Castillo lleva más de 30 años vendiendo lotería. Los primeros 16 lo hizo en Santa Cruz de Tenerife y los siguientes 20, en La Laguna, en el número 30 de la avenida Trinidad, la misma en la que la Esclavitud del Cristo compra cada año el 39.415 y en la que Alfonso Robles lleva otros nueve años comprando el número al que su padre, fallecido en 1999, siempre estuvo abonado.

Las alegrías de Marta y Alfonso se mezclaron con las de los laguneros que resultaron agraciados con ese quinto premio que convirtió a Aguere en centro de casi todas las alegrías. Nada más y nada menos que seis millones de euros se repartieron gracias a los 112 billetes (1.120 décimos) que repartió Marta. Los primeros 1.100 se los llevó la Esclavitud, y los otros 20 décimos se vendieron por ventanilla. Entre esa veintena estaban los tres de Alfonso. “Sabía que me iba tocar, lo sabía, se lo pedí a mi padre y él nunca me falla”. Y es que este lagunero de adopción incluso aplazó el viaje que tenía previsto realizar porque sintió que le iba a tocar la lotería y que tenía que celebrarlo con Marta. “Todo el mundo cree en algo o en alguien, hay gente que cree en Dios y yo creo en mi padre, que falleció en 1999”, explicó Alfonso con botella de sidra en mano y con vasos de plástico para brindar con cuantos se acercaron a la administración.

La historia de amor de Robles con el número y con la administración se inició hace nueve años. “Mi padre siempre jugó al 15, este era su número y cuando falleció yo también me aboné al 15 porque el mío es el 99”, explicó emocionado. “Este año le pedí que para Navidad me diera el 15 y estaba tan seguro que me lo iba a conceder que hoy [por ayer] me iba de viaje y lo cambié porque sabía que me va a tocar. Se lo dije a Marta, voy a celebrarlo contigo”. Alfonso, además de su número (6.000 euros) también compró dos más, “uno es para mi madre y mis hermanas y el otro es para una amiga de Alcalá de Henares que fue la que me dio la noticia”. Porque como él mismo contó, fue esta amiga de Madrid la que le avisó de que le había tocado. “Me llamó y me dijo, oye que me parece que es el número, que me suena que es el de la foto que me mandaste. Cuando me dijo que era el 39.415, lo primero que hice fue coger el coche y venirme desde Santa Cruz a celebrar con Marta, como le había prometido”.

Alfonso no cabía en sí de alegría porque, como detalló, “no es que sea mucho, pero el simple hecho de que te toque ya es una alegría inmensa y más es poder disfrutarlo con Marta”. La administradora sonreía algo abrumada, como si hubiera sido ella la que llevara los tres décimos de Alfonso. Una mujer que vio cómo su madre fue la primera en vender lotería en la familia, allá por los años 60, y ahora es ella la que sigue con el negocio. “Hemos repartido muchos premios, el último en septiembre, más de 200 millones con la Primitiva”, comenta orgullosa. Pero Marta del Castillo no fue la única que ayer repartió alegría en La Laguna, también lo hizo Miguel Bollulo, que lleva 30 años al frente del bar del mismo nombre en Núñez de la Peña. Hace ocho años decidió instalar un receptor de loterías como un servicio más del bar. Ayer, repartió un cuarto premio, el 59.444.

“Hemos repartido bastante para el poco tiempo que llevamos”

La Administración El Trébol, en Finca España, abrió sus puertas en 2011. Desde entonces ha repartido un cuarto premio y un quinto. Ayer, uno más, otro cuarto, con el número 59.444. María Teresa Rodríguez es su propietaria.

“Busqué su número y lo encontré en esta administración”

Alfonso Robles tiene fe ciega en su dios particular, su padre, fallecido en 1999. Tanto es así, que cuando murió buscó el número de lotería que este jugaba cada año, el 39.415, y se abonó a él. Lo encontró en la administración de lotería de Marta del Castillo, en La Laguna. Se abonó hace ya nueve años y ayer fue uno de los afortunados.

Los quintos premios se abonan a Aguere con décimos premiados en dos administraciones

A los más de seis millones de euros que ayer la Lotería de Navidad dejó en La Laguna, entre los que figuran los repartidos por la Esclavitud del Cristo, se sumaron otros dos quintos premios. Uno de ellos, el 22.259, se materializó en dos décimos entregados por máquina en la Administración El Kiosco, en el Centro Comercial Alcampo. Margarita Martínez, la gerente del establecimiento, expresó su deseo de que le hubiera tocado a gente del entorno. “Me haría mucho ilusión que fuera uno de los clientes habituales”, dijo, aunque señaló que “ayer tuvimos muchos turistas”. Este número también fue vendido en la administración Los Andenes, en Taco, a través de terminal. El tercero de los quintos premios que cayó en La Laguna, se vendió en la calle Obispo Rey Redondo, el 19.152.

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