IBEROSTAR TENERIFE

De balones de plástico a líderes de grupo

La Champions es la competición europea en la que más ha brillado nunca el club insular, un camino que comenzó en 1977, en Hagen, Alemania, disputando la Copa Korac

Manolo de las Casas disputó las dos ediciones de Korac canaristas. DA
Manolo de las Casas disputó las dos ediciones de Korac canaristas. DA

El actual CB Canarias bate registros en Liga Endesa y en Europa. Los aurinegros han ganado 21 de los 27 encuentros oficiales jugados esta campaña. En la Champions League logran, además, ser líderes de su grupo D, todo un hito para una entidad como la insular, que participa este año por tercera vez en su historia en una competición continental. Un camino que empezó un 16 de noviembre de 1977, en Alemania y jugando con balones de plástico.

Invitados
Un desacuerdo entre clubes y FIBA, algo que continúa en la actualidad y que, curiosamente, acabó con la creación de la actual Champions, provocó que los equipo de la máxima categoría del baloncesto español dieran la espalda a la Copa Korac del curso 77/78. Solo el Joventut de Badalona – Freixenet Joventut era su nombre comercial- se mostró dispuesto a jugar la extinta Korac, por lo que fueron tres los clubes españoles que militaban en la Primera B española y que recibieron invitación para disputarla: Helios Zaragoza, Askatuak y el CB Canarias Caja Rural.

En la ronda previa tocó en suerte el SSV Hagen, club ya desaparecido, perteneciente a la ciudad del mismo nombre situada en la cuenca minera del Ruhr alemana. Era un equipo de la máxima categoría, por lo que Pepe Cabrera, entrenador aurinegro por aquel entonces, fijó un objetivo claro: perder por menos de 20 puntos para así poder tener opciones en el partido de vuelta, que se disputaría en la mítica pista del Colegio Luther King.

Nunca antes un equipo canario de baloncesto había jugado competición europea y cuando los aurinegros llegaron al abarrotado pabellón con capacidad para 600 espectadores se encontraron con la desagradable sorpresa de que el equipo local no disponía de balones reglamentarios -de cuero- sino que los mismos eran de plástico, totalmente inservibles para la práctica del baloncesto. Pese a las protestas insulares el encuentro se disputó, siendo derrotados los tinerfeños por 88-67 a pesar de los 28 tantos de Manolo de las Casas.

La vuelta se jugaría solo una semana más tarde, en el lagunero Camino de las Gavias. Por el formato del torneo, el CB Canarias tuvo que sufragar parte de los gastos de desplazamiento de los alemanes, que se presentaron con Zarko Knezevic, interior yugoslavo de 2,11 metros que sorprendió a todos por su estatura, siendo una de las atracciones de un partido que volvieron a ganar los alemanes, en esta ocasión por 92-110.

Para regresar a Europa, y a la Korac, el CB Canarias debería esperar diez años más, después de una de las mejores temporadas de su existencia.

Vestuario compartido
El 11 de octubre de 1988 el CB Canarias visitó la pista de los Birmingham Bullets ingleses. En la Korac 88/89 los insulares volvieron a disputar la eliminatoria previa pero, en este caso, contra un rival sensiblemente inferior al de años atrás.

Los canaristas se impusieron por 84-96, con Germán (24), Nimphius (22) y Bimgenheimer (23) como máximos anotadores de su equipo -entre los tres lograron 69 de los 89 tantos visitantes- y en los que se dio una curiosa circunstancia: el equipo tuvo que compartir vestuario.

José Carlos Hernández Rizo, entrenador canarista, reconoció al término del duelo que “cada vez que daba órdenes a mis jugadores al inicio y en el descanso, siempre había gente entrando y saliendo para ducharse en nuestro vestuario”, algo inexplicable hoy en día.

Siete días más tarde, en el Ríos Tejera, Hernández Rizo dio minutos a los menos habituales, en un pabellón lleno después de que el club decidiera poner la localidad más barata a un precio de 200 pesetas (la más cara costaba 700).

96-72 fue el resultado final y, como sucediera con los alemanes diez años antes, el club insular tuvo que abonar 12 billetes Madrid-Tenerife- Madrid a los ingleses por una normativa FIBA que trataba de minimizar el impacto económico de los clubes que jugaban en la Isla. Al revés esto no se producía por increíble que pueda resultar.

Vapuleados los Bullets, el siguiente rival de los insulares sería el Maels Pils Malinas. Los belgas, superiores sobre el papel, tenían en sus filas a Eric Struelens, que luego jugaría en el Real Madrid. En el Ríos Tejera los 21 puntos de Nimphius fueron vitales para la victoria final por 81-72, pero Bélgica esperaba y ahí las cosas iban a ser muy distintas.

En su último partido en Copa Korac, el CB Canarias acabó con solo tres jugadores sobre el parquet del recinto deportivo de la ciudad belga. Nimphius, Bingenheimer, Cabrera, Diez, Marrero y Germán González fueron eliminados por personales, por lo que el último minuto de aquel encuentro fue disputado por un trío canarista que no pudo mantener la renta de nueve tantos del encuentro de ida, cediendo por 97-84. Acaba el sueño continental del Canarias…hasta esta temporada.