
Como si de un regalo de los Reyes Magos se tratara, Brian Servando recibió ayer una gran noticia: el próximo lunes podrá volver a rehabilitación, un paso indispensable para que este joven avance en su mejoría y pueda retomar sus estudios, tras dos años sin poder salir, prácticamente, de su casa.
Después de pasar por cuatro operaciones para intentar reducir los efectos de los espasmos a consecuencia de la parálisis cerebral que padece, el joven tenía que haber comenzado su terapia la semana pasada. Una bronquitis impidió que el chico acudiera al Hospital Universitario de Canarias (HUC) y, pese a que su madre, Adela, avisó con antelación, un malentendido del centro provocó que este servicio le fuera anulado al creer que su faltas se debían a una renuncia voluntaria, como así contó DIARIO DE AVISOS el pasado miércoles.
Por ello, el lunes, al acudir al HUC, el joven no pudo recibir su sesión de rehabilitación, como así tenía previsto. No obstante, el propio centro hospitalario se puso manos a la obra para resolver cuanto antes el problema y devolverle a Brian Servando su derecho a la terapia. A primera hora de ayer, el centro telefoneó a la madre del joven para anunciarle que este mismo lunes, día 9, podría retomar sus sesiones, que repetirá miércoles y viernes, en principio. Brian ya tiene adjudicados 10 días, e incluso, como explica su madre, “hasta han adelantado la fecha de consulta del médico rehabilitador para evaluar la evolución del niño”. La progenitora se mostró satisfecha de que este asunto se resolviera cuanto antes, y agradecida por la repercusión social que ha tenido.
Carta a los Reyes
Asimismo, entre los deseos de esta madre para los Reyes Magos de Oriente se encuentra que su hijo menor consiga permanecer más tiempo sentado en su silla de ruedas, para que así pueda volver a retomar, en la medida de lo posible, su rutina y, sobre todo, sus estudios en el Aula Enclave del IES El Sobradillo, que tuvo que abandonar hace cerca de dos años. Se da la circunstancia de que hasta el mes de febrero esta familia puede hacer un esfuerzo y sufragar la rehabilitación privada, pero su situación económica le impide prorrogarla más tiempo.




