
El objetivo es mejorar la calidad del servicio público y agilizar los trámites, evitando que el vecino se pase meses esperando una respuesta procedente de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU). Por eso, este año la nueva estructuración de Urbanismo va a permitir premiar a los funcionarios que más expedientes resuelvan, o mejor dicho, al servicio que más diligente se muestre a la hora de gestionar los asuntos que le corresponden. Esto supone que desde el auxiliar administrativo hasta el jefe de los servicios jurídicos, todos, deben colaborar para cobrar un plus de productividad que, hasta el momento, se pagaba de manera indiscriminada a todos los funcionarios. “Lo que estamos haciendo es reordenando y rediseñando el concepto de productividad, que ya existe, para que realmente funcione como un incentivo”, explicaba el nuevo gerente de Urbanismo, Roberto Remiro, durante la presentación de los presupuestos de la GMU.
El gerente detalló que con la nueva estructura se crean servicios integrales, de forma que cada uno tiene personal técnico, jurídico y administrativo, “con lo cual eliminamos ese peloteo que existe en la administración local de que nadie es responsable de que un expediente sea terminado en una fecha determinada”. “Hemos creado esta organización para evitar las disculpas”, añadió. Remiro aclaró que los objetivos se ponen en un porcentaje elevado al servicio en su conjunto: “Si no consigue los objetivos, que es resolver un número de expedientes, pues entonces no cobra ninguno la productividad, que es un complemento de la nómina”.
El objetivo es resolver al menos tantos expedientes como los que entran nuevos en la Gerencia. La forma de medirlo será a través de la puesta en marcha de la administración electrónica. “Los expedientes electrónicos tienen sus fases, que las marca la ley de procedimiento administrativo, eso nos permite ver la fecha en la que se inicia y en la que se resuelve”, explicó el gerente. Según Remiro, “el objetivo es resolver como mínimo el mismo número de expediente que entran para ir al día, con el fin de que el ciudadano no tenga que tener que esperar por sus expedientes de una manera casi eterna”.
Los pasos que se van a dar estarán dirigidos básicamente a agilización de trámites, cumplimientos de plazos legales, implantación de la administración electrónica y, sobre todo, “a la mejora de la calidad del servicio público; en eso consisten los objetivos que se le van a poner a los funcionarios”, defendió el gerente de Urbanismo. Roberto Remiro concluyó señalando que, “en definitiva, la mayoría de los objetivos están dirigidos a que los asuntos se resuelvan en plazo”.
MEDIO MILLÓN PARA MODERNIZACIÓN
El denominado proyecto complejo, con el que la Gerencia Municipal de Urbanismo quiere ponerse a la vanguardia de la administración electrónica, cuenta con un presupuesto de 500.000 euros. Con este dinero, el concejal del área, Carlos Garcinuño, pretende poner en marcha una serie de procedimientos que agilicen al extremo los procedimientos internos. Los principales beneficiarios serán los vecinos que, a lo largo de este año, podrán realizar la mayoría de las gestiones a través del portal de la Gerencia. En busca de esa agilización, Urbanismo ya ha aprobado dos ordenanzas que van a facilitar mucho la vida a los vecinos. Por un lado, las obras denominadas menores ya no necesitan de permiso previo, como es el caso de la reforma de una cocina o un baño, que antes sí debían pasar por Urbanismo.
La otra ordenanza, que aún debe ir al Pleno, es la de actividades inocuas, con la que los negocios ahora solo tendrán que hacer una comunicación previa para iniciar las obras y la actividad, que más tarde será comprobada por los técnicos de disciplina urbanística de la Gerencia Municipal.





