
Ni es habitual el sitio ni se puede confundir con la práctica habitual de un conjunto de creencias como es la santería, que consideran cada vez más frecuente en Canarias. Así lo entienden especialistas consultados por este periódico a cuenta de la detección en Afur, un bello pago enclavado en el corazón del Macizo de Anaga, de prácticas tales como decapitación de gallinas y ofrendas de frutas, rosas, etcétera. Como se informó en la edición de ayer, vecinos del lugar manifestaron a DIARIO DE AVISOS su inquietud por estos hechos, si bien el pasado lunes la Unidad de Montes de Santa Cruz de Tenerife sorprendió a tres mujeres en plena decapitación de una gallina y procedió a su identificación, datos que ya figuran en unas diligencias instruidas por la Policía Local capitalina.
“Hay un repunte de este tipo de casos en Tenerife, pero me llama la atención el sitio, que no está entre los habituales, como determinadas zonas de El Socorro o Güímar”, explica Juanca Romero, responsable de Ángulo 13, la sección que este periódico dedica todos los domingos a lo insólito, y para quien “hay que distinguir estos temas de la santería, que aquí siempre opta por la discreción para evitar los efectos negativos del choque entre culturas”.
En la misma línea, el responsable de Crónicas de San Borondón, José Gregorio González, recalca que “cada vez son más comunes en las Islas estas noticias, y es cierto que hay ritos que son propios del sincretismo religioso que parte desde las creencias animistas procedentes de África, trasplantadas al Caribe con el tráfico de esclavos y que terminan adaptándose también al cristianismo, pero lo cierto es que aquí la práctica de la santería es mucho más discreta y no son pocos los que rechazan rotundamente el sacrificio de animales”.
Sobre el significado de la decapitación de las gallinas, Romero recuerda “que los sacrificios están presentes en la historia de las religiones, y que en algunas creencias animistas parte de un intercambio con la deidad, a la que se ruega la solución a algún problema y que igual pide a cambio ponerle un cigarro puro como ofrenda al santo que ofrecerle sacrificios de animales. Pero insisto en que, por lo general, la santería hoy en día aquí no recurre a estas prácticas y muchos de los creyentes la rechazan de plano”. Cuestionado González sobre el hecho de que tirasen la cabeza o el cuerpo de la gallina a los charcos en Afur, la respuesta no dejó lugar a dudas: “Francamente, no creo que significa nada, más bien se trata, sencillamente, de una cochinada”.



