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Disputa por el legado guanche de Bencomo entre La Orotava y Santa Úrsula

El proyecto para convertir la cueva de Bencomo en un museo, tras la denuncia de DIARIO DE AVISOS, se retrasa porque ahora se descubre que no está en Santa Úrsula, sino en La Orotava
El debate sobre el límite que separa los municipios de Santa Úrsula y La Orotava siempre ha estado vigente, y los planes de las administraciones también son confusos con respecto a la ubicación de la cueva de Bencomo. Sara González

Todo parecía estar listo para hacer justicia con la cueva de Bencomo, un Bien de Interés Cultural (BIC) que se encuentra abandonado desde hace 30 años, como denunció DIARIO DE AVISOS el 16 de enero. Sin embargo, la misma semana que se iba a presentar el proyecto elaborado por el historiador e investigador de la Universidad de La Laguna (ULL) Ramón Cebrián, para convertir el preciado lugar en un museo de sitio, el primero de la Isla y con un centro de interpretación, las administraciones públicas se percataron, en el colmo del desatino, de que la residencia del penúltimo mencey de Taoro no pertenece a Santa Úrsula, sino a La Orotava, y no se encuentra localizada en un espacio público, cuya titularidad se desconoce si continúa siendo privada. El director general de Patrimonio del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Clavijo, confía, pese a todo, en que la nueva circunstancia no supondrá ningún cambio en el proyecto, que se presentará este mismo mes, una vez que se termine de poner en orden toda la documentación. También fue Clavijo quien le trasladó la “buena noticia” al alcalde villero, Francisco Linares, quien, a la vista de ellos, se comprometió a colaborar con la iniciativa, que supone recuperar una seña de identidad importante de nuestros antepasados. “Se trata de sentarnos y reconducir la situación sabiendo a partir de ahora que el interlocutor no es ya Santa Úrsula, sino La Orotava. Mi intención es hablar con el alcalde de Santa Úrsula, Juan Acosta, porque lo cierto es que está en el límite”, dijo Linares, de Coalición Canaria.

No va a ser tan fácil. El el mandatario de Santa Úrsula, miembro de de AISU-CC, no tiene tan clara la pertenencia de la cueva a La Orotava, pese a que fue advertida desde la secretaría municipal. “Hay una incertidumbre que hay que aclarar. Según las normas subsidiarias, la cueva está en Santa Úrsula. La discrepancia se presenta con el Plan Insular de Ordenación de Tenerife (PIOT) y la línea que traza la empresa pública Grafcan, que indica que la cueva en sí se ubica en La Orotava”, explicó. Para el regidor santaursulero, Grafcan “también se puede haber equivocado porque es una línea muy estrecha”. En cualquier caso, si finalmente se determina que el monumento está en la Villa, “se podrían beneficiar los dos municipios, ya que cuando se atribuía la sede a Santa Úrsula, el proyecto incluyó a La Orotava con el centro de interpretación en el mirador de Humboldt”, opinó.

La adscripción a La Orotava no es un descubrimiento nuevo. La polémica sobre los límites que separan a ambos municipios siempre existió. Incluso, después de que en 1986 el Gobierno regional declarara BIC con categoría de Zona Arqueológica al lugar, que situó entonces, al parecer erróneamente, en Santa Úrsula. Un estudio realizado en el año 2001 por técnicos del Ayuntamiento orotavense sobre los límites con el municipio de Santa Úrsula determinó que la residencia de Bencomo se encontraba en la Villa. Este descubrimiento provocó que el entonces alcalde Isaac Valencia presentara un proyecto en el Cabildo para recuperar el histórico espacio coincidiendo con la conmemoración del V Centenario de la Villa. La propuesta, como tantas otras que se hicieron, quedó dormida en una gaveta.

Los documentos y planes oficiales tampoco dejan claro la titularidad de la morada del mencey. En el documento de aprobación definitiva del Plan General de La Orotava de 2003, revisado por la Cotmac, se incluye una ficha con la cueva de Bencomo, en la que se recoge que su situación está “muy deteriorada”. En el avance del PIOT de 2010 se vuelve a situar en Santa Úrsula y en 2014, cuando El Centro de Estudios Imazighen de Canarias denunció ante el Cabildo el mal estado de la cueva, la Unidad insular de Patrimonio Histórico se dirigió al Ayuntamiento de Santa Úrsula, y no al de La Orotava, para requerir una posible intervención.

El debate sobre la pertenencia de la cueva se ha vuelto a abrir. Es cierto que los límites de los pueblos en Canarias siempre han estado muy ajustados, pero la cartografía es cada vez más precisa y permite resolver este tipo de dudas. Pero cierto es también que ahora existe un proyecto e interés por parte del Gobierno de Canarias para recuperar una parte esencial del patrimonio histórico de las Islas que durante más de 30 años, y pese a ser declarada BIC, únicamente se utilizó para el resguardo de ganado.

Estar en un municipio u otro no afectará al proyecto

El director general de Patrimonio del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Clavijo, aseguró a DIARIO DE AVISOS que el hecho de estar en un municipio u otro no afectará ni retrasará un proyecto que “ya no tiene vuelta atrás”. Clavijo manifestó que su presentación tardará solo unos días más, hasta poner en orden toda la documentación, y una vez que se culmine este paso se seguirá con los planes previstos, que son dar a conocer el documento “este mismo mes”.

El proyecto de rehabilitación ha sido realizado por el historiador e investigador de la Universidad de La Laguna (ULL) Ramón Cebrián, quien también sitúa a la morada del rey guanche en el municipio de Santa Úrsula. El responsable regional de Patrimonio dejó claro que hay una serie de medidas cautelares contempladas en dicho documento que se acometerán “sí o sí”, porque además son fundamentales para la protección del BIC. Entre ellas, la limpieza arqueológica para extraer todo el sedimento animal, como consecuencia de haber sido utilizada como aprisco de ganado durante cinco siglos; la acotación del terreno y la colocación de vallado por el riesgo que supone para la seguridad de las personas. Quizás lo que se demore un poco más sea el centro de interpretación que se contempla ubicar en el mirador de Humboldt por el proceso judicial en el que se encuentra la empresa Teidesoft, concesionaria de las instalaciones, que le impide al Ayuntamiento villero disponer del inmueble. Una vez que la situación se resuelva, la planta baja del mirador será anulada para la restauración y destinada a centro de interpretación, tal y como se lo ofertó el alcalde, Francisco Linares, a Miguel Ángel Clavijo y como lo contempla Cebrián en su proyecto. Esta alternativa permitirá no solo reducir costes, sino evitar una intervención arquitectónica en el entorno. La parte alta seguirá albergando una cafetería, que permitirá disfrutar de una vista maravillosa de todo el Valle, la misma que fascinó al prestigioso naturalista alemán Alexander von Humboldt.

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