
Un grupo de madres reclama mayor presencia policial en el entorno del centro cívico de El Fraile, popularmente conocido como centro cultural, en Arona, ya que, aseguran, sus hijos acceden al recinto “teniendo que sortear” a grupos de jóvenes que fuman estupefacientes, la mayoría, según su testimonio, menores de edad.
Las madres reconocieron ayer a DIARIO DE AVISOS que están cansadas de que “pasen los días y nadie haga nada, hasta que algún día pase algo”, advierten. Aseguran que han llamado en reiteradas ocasiones a la Policía Local, “pero casi nunca aparecen”. Es más, según su versión, algún agente de este cuerpo les ha llegado a comentar que tienen “otras cosas más importantes que atender”.
“Estos chicos están fumando porros delante de nuestros hijos e hijas que apenas tienen seis o siete años”, relató una de las madres afectadas por esta situación, que recuerda que la programación del centro va más allá de las actividades infantiles. “También se organizan actos para la tercera edad, sobre todo bailes y clases de folclore”, explicó.
“El olor de lo que fuman se cuela en las clases, la semana pasada era insoportable”, comentó otra madre que se percató de ello cuando fue a recoger a su hija. Afirman que la preocupación es generalizada entre todas, porque, aseguran, “en los últimos meses se han cometido también algunos actos delictivos por la zona”. “El último -relatan- fue hace un par de días cuando un hombre mayor, de más de 80 años, intentó realizar tocamientos a una niña”.
De momento insisten en que “la Policía Local se vea más por aquí”, pero de seguir así la situación no descartan movilizarse para reclamar más seguridad para sus hijos. “Todo tiene un límite y nuestra paciencia se está agotando”.





