El salto generacional podría explicarse usando como ejemplo el concurso de murgas infantiles de Santa Cruz de Tenerife. Niños nacidos en el siglo XXI, que forman parte de una generación que ve la tecnología como algo cotidiano, criticando precisamente eso. Los murgueritos de Santa Cruz hablan de las tradiciones de sus abuelos, que les quedan ya tan lejanas; de música de ayer; de estilos de vida que ya no tienen que ver tanto con ellos. Y es que detrás de sus letras, hay otra generación, la de sus padres, sorprendida y miedosa ante el avance de la tecnología, que añora otros tiempos que no eran ni mejores ni peores, pero que eran suyos. Los letristas ponen en la voz de los niños eso que fueron, y olvidan muchas veces los rasgos propios de la Generación Touch (los nacidos después del año 2000). Con todo, la de anoche fue una segunda fase de campeonato; crítica y humor se dieron la mano en el Recinto Ferial gracias a la Infantilmónica Paralelepípedos, Los Carricitos, Los Tiquis-Miquis, Rebobinados, Los Retorciditos, Pita-Pitos y Los Rebeldes.


Tiquis-Miquis subieron al escenario bajo la batuta de Maikel Nazco. Su primer tema, Costumbres nuestras, hizo un repaso extenso por los trajes típicos y por la necesidad de cuidar las Islas. En el segundo tema, cuidaron a su hermano pequeño, con lo complicado que es, desde todos los puntos de vista.

Rebobinados
Los cuartos de la noche, Rebobinados. Los 40 murgueritos estuvieron de sobresaliente. Fundada en 2010, el grupo se preguntaba todo aquello que no podía entender del mundo de los adultos, “como el Mannequin Challenge”, cuando de toda la vida ha sido el “Juan, Periquito y Andrés, uno, dos y tres”. Aprovecharon para alzar la voz contra el maltrato animal, a los parques que no se adaptan a los niños con discapacidad y a los pequeños víctimas de la guerra. En su segundo tema mezclaron cuentos con todo lo que quisieran ser. Al final los pequeños emocionaron al público del Recinto mostrando una foto de sus padres y cantando: “quisiera ser buena persona como mis padres”.

Los Retorciditos
Los Retorciditos dirigidos por la pequeña Amanda Conde sorprendieron a todos con su disfraz de cochitos de choque con luces incluidas. Los pequeños interpretaron un primer tema que era un repaso por los sonidos de sus vidas, desde que se despiertan, hasta que vuelven a la cama. En el segundo hablaban de la TLP, para hacer una crítica a la tecnología y a las redes sociales.

Pita Pitos
Pita-Pitos fueron los penúltimos. La murga, fundada en 1995 y eque ensaya en el barrio de La Salud, llegó dirigida por Alejandro Lorenzo para interpretar un primer tema que mezclaba crítica con pequeñas dosis de ironía. Una puesta en escena de sobresaliente. En el segundo se convirtieron en un coro de gospel, Dios padre mío te regalo mi voz blanca. Se fueron cantando, “somos felices creciendo a nuestra manera”.
Los Rebeldes
La murga Los Rebeldes cerraron con broche de oro la noche de ayer gracias a las buenas voces y letras de sobresaliente de estos 50 murgueritos, que el año pasado consiguieron el segundo premio de interpretación y presentación. Crítica, retaílas, humor, afinación, afición motivada, lo tuvieron todo desde el pasacalle.
El Recinto acogerá hoy, a partir de las 19.00 horas, la tercera y última fase del concurso con Lenguas Largas, Mamelones, Frikywiky’s, Raviscuditos, El Cabito, Los Castorcitos y Los Bambas.







