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La desaladora de Granadilla llevará agua a los hogares a partir de mayo

La razón de la demora es que los ayuntamientos contratan el servicio anual en la antesala del verano
El acto de inauguración de la desaladora de Granadilla se celebró el pasado 7 de diciembre. Sergio Méndez

Tres meses después de la inauguración de la mayor desaladora del Sur, instalada en el polígono industrial de Granadilla de Abona, el agua producida aún no se destina al consumo humano. La razón no tiene que ver con el funcionamiento de la planta, dotada de tecnología de última generación y preparada para producir inicialmente 14.000 metros cúbicos diarios, ni con su calidad, que es óptima, según todos los parámetros, sino con el período para la contratación del servicio por parte de los ayuntamientos de la comarca sur, que cada año cierran sus acuerdos entre los meses de mayo y julio. La gestión de la planta corresponde al Cabildo.

Se confía en que los municipios opten por el consumo de agua desalada antes del verano, a pesar de que su coste pueda ser más caro por el tratamiento industrial que precisa. A cambio, recibirán un agua de “máxima calidad”, un suministro garantizado todo el año y, en el futuro, un servicio más flexible. Por ejemplo, con un lleno turístico como el actual se pondrían en marcha más módulos para producir más cantidad. La otra gran ventaja será para los agricultores, ya que, cuantos más ayuntamientos contraten agua desalada, menos se tirará de las galerías y pozos para el consumo humano en las zonas urbanas costeras, de lo cual se beneficiarán las medianías, es decir, el campo.

El suministro llegará a las zonas urbanas y, previsiblemente, se mantendrá para el riego

El consejero insular de Aguas, Manuel Martínez, confirmó ayer a este periódico que desde que la estación de Granadilla de Abona se puso en marcha, el agua se ha destinado provisionalmente a la agricultura a través de Balten, la entidad del Cabildo que gestiona las balsas de la Isla y la conducción del agua hasta los usuarios. “En función del nivel de consumo de los municipios, se mantendrá o no el abastecimiento de agua de riego. Se intentará suministrar agua a Balten y a los municipios”, señaló.
La estación desaladora de Granadilla es la tercera de gestión pública en Tenerife, después de la de Adeje-Arona y Santa Cruz. Funciona las 24 horas y utiliza la tecnología de ósmosis inversa. Su producción actual, que se puede cuadruplicar en el futuro hasta alcanzar los 42.000 metros cúbicos, permitirá el abastecimiento de 70.000 habitantes que residen en zonas de costa entre Arico y Arona.
El Gobierno de Canarias entregará al Cabildo este año la segunda gran desaladora, en Guía de Isora, cuya entrada en funcionamiento se ha retrasado.

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