Dawson es un niño de Carolina del Norte que nació con una pérdida profunda de audición en el oído izquierdo y otra severa en el derecho. A sus diez meses de vida, el pequeño no había podido experimentar las sensaciones del sonido, tan solo algunos ruidos ambientales.
Sin embargo, Dawson ha tenido la oportunidad de llevar a partir de ahora unos implantes cocleares que mejorarán su vida y la de su familia. Tal es así, que el niño se emociona y rompe a llorar cuando escucha por primera vez la voz de su madre.
“Antes de los implantes pensábamos que Dawson nunca iba a hablar y ahora su futuro parece totalmente diferente”, explica la madre del niño. “Estamos muy emocionados. Después de varios meses de terapia del habla esperamos que se ponga al día con sus compañeros”.





