candelaria

El pacto de Candelaria entre el PSOE y CC tiene los días contados

La abstención nacionalista en una moción donde se debatía la emergencia de las obras de Bajo la Cuesta agrieta aún más la convivencia entre quienes ya no disimulan las distancias
La alcaldesa de Candelaria, Mari Brito, expulsó del pleno a un buen número de vecinos de Bajo la Cuesta y al edil José Fernando Gómez. Sergio Méndez

En el fútbol dicen que se juega mejor con diez que con once. No es la cuestión, pero ayer una expulsión, la del concejal de Vecinos por Candelaria, José Fernando Gómez, le proporcionó un soplo de vida al moribundo pacto de gobierno que firmaron hace dos años en Candelaria socialistas y nacionalistas.

La expulsión del único concejal de Vecinos por Candelaria, poco antes de votarse la polémica moción sobre calificar o no las obras de Bajo la Cuesta de emergencia, sirvió para evitar que el pacto sufriera otra herida mortal, porque Coalición Canaria se disponía a votar a favor de la moción que Gómez iba a presentar sobre la intervención de la empresa pública Epelcan, al igual que iba a hacer el resto de la oposición. Al estar expulsado, y además, retirar de viva voz la moción para trasladarla al siguiente pleno, el desaire de los nacionalistas a los socialistas no se produjo. Gómez trató de rectificar y rápidamente mandó un escrito para retomar esa moción, algo surrealista, porque no solo porque ya estuviera retirada, sino que no estaría presente quien debería defenderla.

No obstante, el daño ya estaba hecho, con anterioridad, y después de tres horas largas de debate, con especial protagonismo para Octavio Fernández, ante un amplio auditorio (medio centenar de vecinos de Bajo la Cuesta), Coalición Canaria rompía la disciplina de voto del grupo de Gobierno y se abstenía en una moción del PP sobre la declaración de emergencia de las obras de Bajo la Cuesta.

Carlos Sabina, portavoz de CC, declaró que se abstuvieron “porque no podemos ir en contra de los informes del secretario”, añadiendo que “ese era el mandato del comité local”. El mismo argumento esgrimió Sí se puede para la abstención y el PSOE para votar en contra. Por mucho que se le insistió al Partido Popular y a su portavoz Juan Miguel Olivera para reformular la moción, este se mantuvo en sus trece e insistía en la necesidad de una declaración de emergencia de las obras “para agilizar la concesión de Costas y actuar en el dominio público”, recordando que así se hizo en la calle Tegueste del Puerto de la Cruz, aparte de recordar un informe previo del secretario que admitía esa posibilidad. Octavio Fernández, el secretario, insistió hasta la saciedad, hasta relatando una por una las competencias municipales, añadiendo que “cuando hice hace un año aquel informe no tenía conocimiento de que el talud estaba en dominio público y eso por tanto significa que es terreno del Estado y no del Ayuntamiento, por lo que no pueden ejecutar obras en suelo no municipal y además tampoco hay disponibilidad económica”, como también aseguró el interventor Nicolás Rojo. Solo para la parte del talud de la empresa Dani Ran se necesitan 1.260.000 euros, más 61.000 euros para completar las obras en el talud de Endesa que está en dominio público y que necesitan de la concesión de Costas -pedida el 24 de marzo- para poder ser ejecutada. En todo caso, Costas tiene hasta el mes de septiembre para contestar a esa petición. Olivera aseguró que si se declarara la obra de emergencia, a pesar de los informes del secretario, Costas agilizaría los trámites, a lo que le contestó Mayca Coello,de Sí se puede: “Costas es el Estado,el Estado está gobernado por el PP; usted es del PP, a qué espera entonces”.

Durante los dimes y diretes sobre la legalidad o no de una declaración de emergencia, con el secretario haciendo en este caso de poli bueno para el Gobierno local -habitualmente suele ser lo contrario-, la alcaldesa Mari Brito fue despoblando el salón de plenos de los vecinos de Bajo la Cuesta, por supuesto alboroto, e hizo lo propio con José Fernando Gómez, lo que a la postre le sirvió para no encontrarse con otro desaire de sus socios de gobierno. El secretario municipal, Octavio Fernández, especialmente empecinado en aclarar sus distintas versiones sobre “emergencia” y el informe que le echó en cara el PP, insistió en que la moción que presentaba este partido no dejaba de ser “un brindis al sol”, una expresión más política que jurídica, y es que en Candelaria el secretario también juega mucho en este tablero de ajedrez en donde casi todos apuntan a que está muy cerca el jaque mate al pacto.
El resto de mociones, que no suele ser lo habitual, se aprobaron por unanimidad, como la de contratar una grúa municipal para recogida de vehículos, apoyar un mejor servicio de bomberos en el sur o una playa para perros. Quizás más brindis al sol.

TE PUEDE INTERESAR