
Lo que era una pantalla gigante de publicidad en Ciudad de México se convirtió en una pantalla con imágenes de pornografía debido a que sufrió un ‘hackeo’. Para evitar que las imágenes siguieran emitiéndose la pantalla fue apagada pero el tiempo que estuvo encendida fue suficiente para que usuarios de la carretera adjunta subiera a las redes sociales fotografías de lo que estaba pasando.




