
Nació en un país muy convulso, Angola, en el preciso instante en que acababa de descolonizarse de Portugal y de enzarzarse, sin solución de continuidad, en una guerra civil que estaba en plena efervescencia. Sus padres, que eran primeros actores en aquel delicado escenario, decidieron enviarlo con ocho años al cobijo de sus abuelos en Portugal para que no corriera peligro su vida. Hoy, con 32 años, la biblia del mundo de los negocios y las finanzas, la prestigiosa publicación Forbes asegura que Coréon Dú es uno de los quince jóvenes más influyentes de África.
Quién es este apasionante personaje del que tanto se escribe en Bazaar, Vogue o Paper, que trabaja para Calvin Klein o Victoria’s Secret, que aparece en las listas de éxitos musicales de la revista norteamericana Billboard, que es candidato a un Emmy por su telenovela Windeck-2013, que compone música con Carlinhos Brown, que descubre top models, que firma como WeDú su propia colección de moda, que es invitado a tocar en el Festival de Jazz de Madrid o a presentar, como hace pocas semanas, su última producción audiovisual Bangaología, en la que se pregunta “por qué el estilo africano interesa tanto a Occidente”.
¿Quién es, realmente, Coréon Dú?, nos preguntamos insistentemente cuando pisamos Luanda, con el Vis a Vis de Casa África, para descubrir nuevos talentos musicales, y su nombre no deja de sonar en todos los rincones de manera permanente. ¿Será, como alguien lo bautizó, uno de los secretos mejor guardados de África?. Nos recibe, después de alguna cita frustradas, en Espaço Bahía, un establecimiento muy cool, de la capital angoleña, en Avenida 4 de Fevereiro 183, y lo primero que nos sorprende es con su perfecto español que, nos explicó, aprendió por las canciones de su admirado Juan Luis Guerra [en Angola se le considera “la estrella de las estrellas”] y sintonizando TVE. “Quiero mucho a España y espero actuar pronto para el público español”, manifiesta. Su vocación hispana ha sido dilatada en el tiempo. Cuando estudió publicidad en Virginia [EE.UU.] el idioma que practicaba, recuerda, era el español. “Los angoleños tenemos cultura latina. Nuestra música es el resultado de influencias africanas como la congoleña y también de Cuba, Antillas y Brasil”, comenta. Y lo que poca gente sabe es que el año pasado estuvo a punto de actuar, con su banda, en la gala Drag Queen de Las Palmas de Gran Canaria, pero una inoportuna inclemencia meteorológica lo impidió.
LA CREATIVIDAD, EL TESORO AFRICANO
Pudo decidir qué tipo de vida quería llevar y pudo elegir el mejor lugar del mundo para desarrollar su carrera profesional. Lo tuvo, por circunstancias muy especiales, todo a su alcance pero optó por quedarse en su país, con su gente, convencido de que “el mejor recurso de África es la creatividad”. De esa forma, tomó la determinación de ponerse al servicio del arte angoleño y de las nuevas generaciones de artistas de la música, el cine y la moda, para contribuir a cambiar la imagen estereotipada de África, maridando tradición y modernidad. Coréon Dú es un neorenacentista africano en pleno siglo XXI. Se define como un creador ecléctico y siente predilección por fusionar las raíces ancestrales de la identidad de la cultura africana con los nuevos lenguajes urbanos y underground para que la imagen de su continente llegue a un auditorio global. Su apuesta ha sido celebrada en los ambientes internacionales más innovadores. Es bailarín profesional, músico, director de cine, diseñador y cazatalentos. Desde su productora Da Bandaimpulsa un movimiento potente de nuevos talentos angoleños. Ya se pueden constatar resultados tangibles de esta labor de mecenazgo. Coréon descubrió y apadrinó, por ejemplo, el lanzamiento internacional de María Borges y Roberta Narciso, dos de las top model africanas más cotizadas en la actualidad, lanzó a la industria del cine a la actriz Lesliana Pereira, y apostó por la difusión internacional de géneros musicales africanos que marcan tendencia, como el kuduro [culo duro] y el kizomba [fiesta], que ya hoy son fenómenos mundiales.
DE ‘KUDURO’ AL MUNDO
En este sentido, produjo y dirigió el documental I Love Kuduro, from Angola to the world, inspirado en el festival del mismo nombre que organizó, entre otras capitales, en Berlín, París, Ibiza, Nueva York, Washington y Río de Janeiro,y que fue premiado en muchas muestras de cine en Europa y América. Además, colaboró con jóvenes artistas y promotores culturales locales para potenciar el Kizomba Nation, un festival que hizo posible la implantación mundial de dicho baile y género musical angoleño de nuevo cuño.
Su música, recogida en tres álbums [The Coréon Experiment, The We Dú Experiment y Binario], que fueron producidos por los prestigiosos músicos Luiz Brasil y Andrés Levin, ganadores de varios Grammys, han sido considerados como un refresco de la música actual africana, que combinan, atinadamente, sonidos africanos con géneros latinos [bachata, merengue, bolero] y anglosajones [dance, country, R&B]. Bailando kizomba, el primer sencillo de su último disco, se colocó en los primeros puestos de las listas de éxitos de Billboard y ha registrado más de un millón de visualizaciones en Youtube.
Coréon es optimista sobre el futuro de África y su país. “Ahora, en Angola, hemos vuelto a creer en nuestras posibilidades”, señala. Recuerda que, en la década de los 80, la música que sonaba en el país y llenada estadios era la de las estrellas colombianas, brasileñas o portuguesas. Las cosas han cambiado mucho en los últimos veinte años. Ahora las emisoras programan a los más de 200 artistas populares locales, se puede viajar por todo el país porque ya se ha mitigado el miedo a las minas camufladas que dejó la guerra y cada barrio en una ciudad como la capital, Luanda, con nueve millones de habitantes, tiene su propio ídolo. “Queremos abrirnos al mundo con nuestro arte”, dice en la despedida.




