
Cada vez son más las personas que se acercan al budismo en España. Personas que encuentran en él un ámbito de meditación con el que logran un estado de bienestar mental, que se traduce, también, en mejoría física. Diversas son las ramas del budismo que se pueden profesar, aunque todas unidas por una filosofía común. Una de ellas es el Vajrayana, cuyo guía espiritual en España es el lama Drubgyu Tenpa, que visitó Tenerife para impartir un curso de yoga de Kalu Rinpoche, además de realizar otras actividades, como un encuentro con los reclusos del centro penitenciario Tenerife II y la conferencia que ofreció en el Casino de La Laguna.
Durante su estancia, el lama, que es el director espiritual del monasterio budista de Dag Shang Kagyu, en Huesca, habló con DIARIO DE AVISOS en el centro de esta rama del budismo en La Laguna. El guía espiritual explica que el tipo de yoga que imparte ayuda a cambiar la mente. Insiste en que la vida por sí sola no cambia, sino que debemos trabajar en ello a través de nuestros pensamientos.
“A veces hablamos de la paz mundial, pero es una palabra, lo decimos de boquilla. Realmente la paz mundial tiene que nacer con nosotros, tenemos que cambiar la actitud, pacificarnos, buscar la paz uno mismo, y, después, ya hablar de paz mundial; muchos hablan de ella, pero nunca la han tenido”, puntualiza. “Es importante cultivar bien la mente, ser positivo, amable, benevolente, comer bien, dormir bien, todo eso es la felicidad, esa es la paz mundial; si la mente cambia, todo el mundo cambia”, añade, y remarca que para lograrla es necesario tener primero la paz interior. Sobre el fin de los conflictos armados, se muestra optimista, pero a largo plazo. “Yo pienso que se acabarán las guerras, poco a poco, pero no sé en qué año. Es mejor no pensar a largo plazo, sino practicar el presente, tener buenas ideas”, matiza.
Además, el lama -que reside en España desde 1985- critica que los seres humanos “estamos muy pegados a lo material” y destaca que se practican pocos conceptos como “el amor, la bondad o la amabilidad”. En este sentido, afirma que uno de los principales problemas que presenta ahora mismo la humanidad es que “está perturbada la captación de emociones. Hay mucho apego y deseo de tener más cosas materiales y si esto no sale bien, aparece el enfado, el odio; cada vez aumentan más las emociones de apego, rabia, celos, envidia y la gente termina sufriendo”.
El guía espiritual budista es un asiduo de Tenerife, ya que confiesa haber visitado la Isla en bastantes ocasiones, al igual que otros centros de esta rama en otros puntos de España, como Barcelona, Bilbao, Baleares o Galicia. “Estoy muy orgulloso de España; mi responsabilidad es que todas las personas tengan paz y vivan bien”, dice, en relación a quienes profesan esta corriente. “Aquí hay muchos budistas, es difícil dar una cifra”, asevera, y de hecho se trata de la tercera opción religiosa en el país. “La gente antes pensaba que éramos una secta, ahora confían más, hay más fe y más devoción”, añade.
El lama Drubgyu Tenpa reconoce que, con la crisis económica que ha sufrido el país, el número de personas que profesan el budismo en España ha aumentado. “Antes de la crisis no había casi budistas, pero ahora ha crecido muchísimo su número”, apunta. Asimismo, indica que antes cada sesión contaba con entre 30 o 40 personas, mientras que ahora llegan hasta el centenar. No obstante, afirma que “espiritualmete no hay crisis, siempre hay prosperidad y paz”.
A la hora de practicar esta religión en España, que es un país mayoritariamente católico, sostiene que no hay ningún problema. “Cada religión tiene su tradición y su cultura, su forma de verlo, y el budismo es un poco diferente”. Cuenta que frente a otras creencias donde hay un Dios, en esta corriente cada persona tiene uno.
Por último, el lama Drubgyu Tenpa recomienda la práctica espiritual de emociones como la paz y el amor, frente al odio o el apego. “Si se hace esto, es un gran beneficio psicológico”, concluye.
Un yoga que “armoniza el cuerpo, la palabra y la mente”
El yoga impartido por el lama Drubgyu Tenpa está encaminado a la comprensión de la naturaleza de la mente y al desarrollo del amor y la compasión. Consta de una serie de ejercicios que “armonizan el cuerpo, la palabra y la mente”.




