
El sistema público sanitario de las Islas ha perdido, en los últimos diez años, alrededor de 1.000 médicos, lo que supone aproximadamente una octava parte de la plantilla. Así lo denunció ayer, en declaraciones a DIARIO DE AVISOS, el presidente del Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife, Rodrigo Martín, quien señaló que este ha sido una de las consecuencias derivadas de la crisis en el sector de la salud.
Martín añadió que la mayoría de esas plazas que se han perdido en este tiempo tiene que ver con facultativos que llegaron a la edad de jubilación y que no fueron sustituidos. A ello se suma, también, otra parte de aquellos profesionales que estos años optaron por irse a otras comunidad autónomas u otro países en busca de mayor estabilidad laboral, debido al importante porcentaje que canarias presenta en materia de puestos de trabajo temporales en este ámbito.
En cuanto a las áreas que más han notado este reducción en el número de facultativos, que se inició en el año 2007, Rodrigo Martín señaló que se aprecia en prácticamente todas las especialidades, debido a que la jubilación ha sido generalizada. El presidente del colegio profesional llamó la atención sobre el hecho de que se trata de una cifra “importante” puesto que es una octava parte de la totalidad de médicos con los que cuenta la sanidad pública del Archipiélago. “Aunque la Consejería dice que hay unos 4.000 profesionales en el sistema, en realidad son más, unas 8.000 personas”, argumentó.
Esta merma no solo la padecen los propios facultativos, quienes viven una situación de precariedad laboral bastante extendida debido al poco número de contratos fijos, la falta de convocatorias de oferta de empleo y la saturación de pacientes por cada médico, sino también los propios enfermos, ya que al haber menos profesionales las condiciones en la atención también se ven perjudicadas. Además, Martín criticó que los profesionales del sector están “sobrecargados” y puntualizó que es prácticamente imposible trabajar, como pretende el Gobierno regional, en el sistema público compaginándolo con el concertado.
El presidente del Colegio de Médicos de la provincia tinerfeña denunció que la partida extraordinaria de 45 millones de euros destinada por el Gobierno de Canarias a la Consejería de Sanidad -aprobada esta misma semana en Consejo de Gobierno- es “insuficiente” para hacer frente a las necesidades del sistema. Indicó que está previsto que de esa cuantía, la mayor parte del dinero, unos 30 millones de euros, vayan destinados a renovar los recursos materiales. “El propio Gobierno reconoce que la dotación está obsoleta”, aseveró. Asimismo, puntualizó que solo para renovar todos los recursos materiales y dotar adecuadamente el sistema haría falta una inversión mucho más elevada. Como ejemplo, añadió que los sistemas de ventilación de áreas tan sensibles como la UCI (Unidad de Ciudados Intensivos), donde se encuentran los enfermos más graves, se han quedado bastante antiguas.
El responsable del colegio provincial recordó que, hace unos meses, cuando el anterior equipo gerente del Hospital Universitario de Canarias dimitió por carecer de los recursos económicos suficientes para atender sus necesidades, se pedían unos 22 millones. “Si por cada uno de los cuatro hospitales principales se necesita aproximadamente esa cifra, estamos hablando de, al menos, 80 millones solo para estos centros, sin añadir otros servicios como Atención Primaria”, argumentó. Por último, recordó que el consejero anterior del área de Sanidad, jesús Morera cuantificó en unos 400 millones de euros la cantidad necesaria para dotar y renovar los recursos necesarios y atender de forma adecuada a la población canaria.




