
Cuando Román Rodríguez lanza el guante, conviene ponerse en guardia por si acaso. En su juventud practicó el boxeo, una afición que le viene de cuna y de la que no se ha desprendido. Eso sí, sus combates en política son dialécticos. En el ring del debate de ideas, intenta colocar contra las cuerdas a Fernando Clavijo. Pese a que el jefe del Ejecutivo autonómico se salvó de la moción de censura por la campana, el líder de Nueva Canarias no arroja la toalla y reta a su homólogo del PP, Asier Antona, a que se moje. Como en los viejos tiempos, recomienda los berberechos con papas fritas.
En este segundo asalto del tercer grado, Rodríguez continúa con la exhibición de quiebros y golpes certeros ante Carmelo Rivero, director de DIARIO DE AVISOS; los subdirectores Fran Domínguez y Juan Carlos Mateu; Jaime Pérez Llombet, director de Contenidos; Juan Carlos Pérez, director de Estrategia Digital; Antonio Salazar, director de la revista La Gaveta Económica; José Luis Conde, jefe de la sección de Gastronomía; Karen Estévez (Cultura), María Fresno (Economía), Natalia Torres (Local), Cándido González (Deportes) y Domingo Negrín Moreno (Política). Nadie besó la lona.
-¿Qué queda por venir de aquí a las próximas elecciones autonómicas, en 2019?
“De aquí al final de la [novena] legislatura nos toca seguir sufriendo, porque este Gobierno no tiene un proyecto de Canarias. Vive de las inercias, de las dinámicas: cuando las cosas vienen bien de fuera, aquí van bien. ¡A escapar! Si alguien tiene influencia sobre el Ejecutivo son las minorías. Lo vemos en la Ley del Suelo. La Asociación de Empresarios, Constructores y Promotores de Las Palmas no hizo ninguna alegación porque se siente plenamente identificada. Lo hablaron previamente. [La patronal se ha manifestado “perpleja” por el “descafeinamiento sistemático” que, en su opinión, ha experimentado el proyecto en su “paseíllo parlamentario”. Román Rodríguez desvió el ladrillo que disparó la presidenta de la AECP, María Salud Gil, y exigió respeto a las reglas de la democracia]. El bloque conservador [CC, PP y ASG] ha consumado en la ponencia la ruptura de un proyecto común para Canarias, con la derogación de la mayoría de las directrices generales de ordenación del territorio. El documento entró sin el deseable consenso social, institucional y político. Entre los aspectos positivos de la tramitación, nos alegramos del acuerdo para legalizar las 708 explotaciones ganaderas que a finales del pasado año estaban en una situación irregular”.
-Ni contigo ni sin ti. ¿Tienen los males remedio?
“La dirección política de este Gobierno es muy conservadora. Clavijo ha regresado al insularismo, no mide las decisiones, se somete fácilmente a las presiones de sectores minoritarios muy conservadores, que están muy identificados con este Gobierno. No me lo estoy inventando. Se demuestra con la orientación del propio presupuesto de la Comunidad Autónoma o con lo que se ha hecho con los recursos del IGTE, que se repartieron en base a criterios políticos. No se ha ejecutado ni un euro del famoso Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan). Eso es lo que hay”.
-¿Vislumbra la entrada del PP en el Gobierno de Clavijo o una colaboración desde fuera?
“Es cierto que, si el PP no entra en el Gobierno hay un cierto margen para imponerle algunas cosas. La oposición podría buscar puntos de encuentro”.
-¿Sobre qué?
“Pues, en relación a cambiar la Radiotelevisión Canaria y los órganos de control del Parlamento, o abordar las prioridades del presupuesto. Al Partido Popular le inquietan las 100.000 personas que están en listas de espera sanitaria, ¿no?”.
[Nueva Canarias ha anunciado que retomará los contactos con el resto de los grupos parlamentarios para definir los contenidos de la reforma de la ley de RTVC y la sustitución del controvertido presidente del Consejo Rector, Santiago Negrín].
-¿Y si el PP entra?
“Ya veremos, entonces. Mi impresión es que al PP y a sus intereses no le convienen entrar. Si se juntan los dos partidos conservadores, cuanto menos bultos más claridad. Clavijo quería
echar a los socialistas y los echó y ahora ruega al PP para que entre. Creo que si no ha entrado es porque la situación política española ha trastocado los tiempos”.
-¿De verdad hay alternativa?
“Nosotros planteamos alternativas a este Gobierno en todos los ámbitos. Pagaría por presentar una moción de censura. Lo que pasa es que el programa lo tenemos pero no los diputados”.
-¿Cuánto de nacionalista es el Gobierno de Clavijo?
“Clavijo es muy poco nacionalista. ¡Lo sería de joven! Su papel se confunde con el de un dirigente del PP. Contribuye poco a la construcción de Canarias. Está sacando del baúl de los recuerdos comportamientos que lo que hacen es alejarnos de las construcción nacional de Canarias. Evidencia un insularismo recalcitrante y una posición de bastante subordinación a las autoridades estatales. No obstante, reconozco que la circunstancia de estar en minoría le deja un escaso margen de maniobra. ¡Él se lo ha buscado!”.
-¿La tan socorrida reunificación nacionalista es una quimera hoy en día?
“Nosotros carecemos de la fuerza suficiente para dirigir en solitario el futuro de esta tierra. Todo el mundo, para hacer un Gobierno lo tiene que hacer con más gente. Será al programa lo que nos una, no las ansias de poder. En el congreso de Nueva Canarias hablamos de construir en 2019 una alternativa progresista a la mayoría conservadora con quienes compartan nuestras ideas. Sin renunciar, desde luego, a nuestra independencia y a nuestros principios”.
-¿Coalición Canaria está absolutamente descartada como compañera de viaje?
“Rechazamos maneras y no compartimos los componentes ideológicos que hemos venido censurado. Hay sectores de Coalición Canaria que están en estas tesis, la inmensa mayoría del PSOE, Podemos, sin duda, y mucha gente que en estos momentos no está con nadie”.
-Garantizar las pensiones sí que es pensar en el futuro…
“Las pensiones requieren de un gran consenso, una redefinición del pacto de Toledo. Nos encontramos en una fase crítica. Si fallan los ingresos y los gastos, habría que hacer como en Francia, incorporar impuestos para asegurar la estabilidad financiera del sistema de pensiones de orden contributivo. Si fuera preciso. Y las no contributivas que estén vinculadas a los presupuestos. Sí, Nueva Canarias defiende inequívocamente un sistema público universal”.
-¿Está al tanto del malestar que han expresado desde el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife porque Nueva Canarias se haya inmiscuido enmendando los Presupuestos en relación con la playa de Valleseco?
“Bueno, nosotros no hemos consultado con ningún Ayuntamiento en concreto para interesarnos por una inversión local. Pero yo me dirigí al alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, en la recepción de los reyes aquí, en la sede de la presidencia del Gobierno. Le dije: ‘Oye, me ha venido un grupo de vecinos a pedir esto’. Y no le hizo gracia. ¡Ninguna! Hemos trasladado lo que los vecinos nos han traído: 3 millones de euros. Lo que pasa es que me está llegando información de la delegación del Gobierno en el sentido de que no hay proyectos concretos o que todo está muy lento. La viabilidad de su ejecución [las obras de rehabilitación de la playa] está comprometida por falta de proyecto Nosotros hemos hecho eso con la voluntad de ayudar a resolver un problema histórico. Bermúdez se alzó en rebeldía y se calló unas horas después con un supuesto acuerdo a tres o cuatro bandas de administraciones que no deben financiar estas cosas. Insisto en que las competencias de Costas son de la Administración General del Estado, por lo que debiera financiar los proyectos que a Canarias corresponden. No parece razonable que las administraciones canarias sustituyan ese desempeño”.
-¿La moción de censura en La Laguna se ha archivado?
“Hay una mayoría alternativa desde el principio del mandato, con un inconveniente: que no se ponen de acuerdo. La interpretación que hago desde la distancia es que el problema sustancial se produce en las filas del grupo Socialista [tres de sus concejales están en el equipo de gobierno y los otros dos ejercen la oposición]. Nuestra influencia allí es limitada, aunque los tres ediles de Por Tenerife han expresado la voluntad de cambio. Depende de la mayoría política que se conforme. Entendemos que, mayoritariamente, la ciudadanía de La Laguna lo vería bien”.
-¿A dónde conducirá el caso de las grúas municipales?
“Sé que la comisión de investigación no ha podido avanzar por la poca disponibilidad de las autoridades para facilitar la información y que se ha presentado una denuncia. Yo soy muy partidario de que los asuntos políticos se resuelvan en ese ámbito. Sin embargo, cuando se decide ir a ese nivel para dirimir responsabilidades es porque quienes los promueven manejan elementos de juicio”.

-Usted es médico. ¿El impuesto a las bebidas azucaradas servirá para erradicar la obesidad en la población infantil o simplemente engordará las arcas públicas?
“La epidemia, severa, que más condiciona la salud de gente de países como el nuestro es la obesidad. No solamente están las consecuencia de movilidad y estética, sino que te complica el aparato cardiovascular, el aparato óseo, las enfermedades metabólicas, renales. Es una pandemia en los países desarrollados que hay que combatir con políticas transversales y de salubridad. La Organización Mundial de la Salud posee un informe en el que se concluye que las donaciones de las grandes empresas comercializadoras de las bebidas azucaradas se traducen en una influencia inmensa sobre los colectivos médicos. Mi consejo es aplicar impuestos especiales a las bebidas azucaradas como uno de los mecanismos, no el único, de lucha contra la obesidad. Se trataría de una herramienta complementaria a otras acciones, como la de abaratar los productos sanos. Y, naturalmente, uno de los frentes para cambiar los hábitos es el de las políticas educativas”.
-En la cultura, ¿qué sector está más necesitado de mimo?
“En lo que respecta a la estructura competencial, soy muy partidario de la descentralización, del autogobierno y, sobre todo, de gobernar bien. Por lo tanto, tenemos que reclamar las respuestas a cada ámbito institucional donde toque y al que debe hacer un gran aporte en la gestión de la política cultural y en los medios para que se convierta no solamente en un derecho de la gente, sino en una parte de la actividad económica. Hay muchísimas competencias locales, muchísimas en los cabildos y alguna en la Administración autonómica. En estos años de crisis de ha recortado el 80% de los recursos a las políticas culturales como si fueran indiferentes al desarrollo de la sociedad y como si no tuviera impacto en la economía. El sector primario representa el 1,5% del PIB y emplea a 20.000 trabajadores. El de la cultura como industria es actualmente más que eso, el doble”.
-¿Canarias sigue siendo un “verso suelto” en España?
“Sí. Para que Canarias alcance el peso que le corresponde, tendría que ser el conjunto de la sociedad y la globalidad de sus representantes los que se tomaran en serio los intereses de esta tierra. Si los 15 diputados y diputadas [en el Congreso] actuaran en nombre de esta tierra, sin menoscabo de los partidos, otro gallo nos cantaría. Lamentablemente, se ve que esa función solo la asumimos los de origen nacionalista. Eso no es una virtud, sino una debilidad”.
-¿Es competitivo el modelo por el que se rige el deporte base en el Archipiélago, basado en las subvenciones? Muchos clubs se quejan de que las ayudas las reciben tarde y no son suficientes…
“En nuestro programa llevamos que la elaboración de la ley canaria del deporte debe estar en manos de quienes hacen posible que seamos una potencia en casi todas las modalidades a pesar de nuestras dificultades. Tenemos que diseñar una ley que se adecue a los nuevos tiempos, en la que el Gobierno de Canarias coordine y supervise las responsabilidades comunes, pero que la promoción del deporte base descanse en los cabildos y los ayuntamientos, algo que en gran medida ya se cumple. Además de las competiciones, el deporte es cultura, disciplina y salud. No faltan motivos para que hagamos un esfuerzo en la movilidad entre islas y con la Península”.
-¿El boxeo, el ajedrez y la Unión Deportiva Las Palmas son pasiones compatibles?
“La que más disgustos me da es la última [risas]. Aunque soy de la Unión Deportiva, y del Barcelona, no me considero un fanático. Ni un entendido. [Pronosticó la cuerada de los culés a los amarillos]. El boxeo me encanta. Mi padre fue peso pesado, levantó un gimnasio en La Aldea, en un almacén de tomates”.
-¿Qué importancia concede a las redes sociales en la comunicación política?
“Forman parte de las costumbres cotidianas de la mitad de la población. En Nueva Canarias todavía no estamos satisfechos con nuestras influencias y capacidades. Un equipo designado por la ejecutiva va a estudiar el terreno. Como padre de una chica de 17 años, a veces me siento inseguro”.
-Al llegar a casa, ¿cómo se sacude las presiones?
“Tras un día de presiones, me acuesto y me duermo”.





