
Las cuatro madres de los alumnos del Aula Enclave del CEIP Acentejo, en La Matanza, se plantarán mañana en la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias con sus hijos si hoy no tienen una respuesta acerca del traslado de centro, ya que se niegan rotundamente a matricularlos en el mismo el próximo curso escolar.
Pese a que así lo solicitaron en un escrito con fecha de 28 de marzo de 2017, todavía no han recibido respuesta del colegio ni del departamento regional. Entre los motivos que aducen se encuentran la inestabilidad de los menores por el cambio constante de tutora; las maneras inadecuadas de tratarlos por parte de una auxiliar; comportamientos negativos de los niños cuando están con esta última y la tutora no se encuentra presente, tanto en clase como en el comedor; la falta de interés por parte del equipo directivo tras haber sido informado de los acontecimientos; no estar llevando a cabo el Plan Educativo con el resto de sus compañeros; y la falta de recursos, tanto de material como en el espacio destinado al aula en sí.
Las familias tienen claro que sus hijos no irán al mismo colegio dado que además los informes psicológicos corroboran el retroceso que han sufrido. Una de ellas manifestó incluso que “está dispuesta a cambiar de domicilio si es necesario”.
Dos de ellas presentaron sendas denuncias en la Guardia Civil de La Victoria de Acentejo por los “tratos inadecuados” de una auxiliar. La primera se interpuso el 24 de marzo por parte de la tutora de uno de los menores y todavía no se le han contestado. Sin embargo, esta misma persona y otra de las madres volvieron el viernes por el trato dispensado a sus hijos y el sábado fueron citadas con los menores para prestar declaración. Curiosamente, el mismo día que los hechos fueron denunciados a la opinión pública.
No obstante, al no poder entenderse con los niños, la Guardia Civil los derivó al psicólogo correspondiente aunque sin fecha, les manifestaron que se pondrían en contacto con ellas. “Esas son las únicas novedades que tenemos, nadie nos ha llamado, ni los responsables de la Consejería y menos aún del CEIP, aunque con éste ya no queremos nada. Lo único que pedimos es que trasladen a nuestros hijos, nos da igual que tomen o no acciones contra el colegio, lo que queremos es que no vuelvan allí y nos digan dónde van a ir el próximo año”, insisten.
Los progenitores están desesperados porque nadie les hace caso, ni siquiera sobre las actividades extraescolares. A comienzo de curso, en septiembre de 2016, dos familias solicitaron al AMPA Mencey Tinguaro que sus hijos pudieran quedarse en las actividades organizadas por el Ayuntamiento. El concejal de Deportes, Alexis Armas Peña, les dio el visto bueno pero a día de hoy no tienen la contestación de Educación y por lo tanto sus hijos no han participado de las mismas en este ciclo lectivo.
También enviaron un escrito con número 91 de registro de entrada al AMPA para denunciar la “discriminación” que sufrían los alumnos del Aula Enclave al ser llevados al comedor “mucho antes que sus compañeros, evitando así la normal inclusión en la rutina diaria del centro”. Todo eso conlleva que lleguen antes a sus hogares y que a los progenitores les resulte difícil conciliar la vida laboral y familiar. Pero también han hecho caso omiso, apuntan las afectadas, quienes en ocasiones tienen que hacer verdaderos “malabares” para poderlos recoger.




