
Un vecino del edificio Greenfell que quedó totalmente calcinado en Londres se ha convertido en el héroe del momento después de conocerse que salvó a la hija de una vecina. La madre tiró a la niña desde un quinto piso para evitar que muriera abrasada y Pat la cogió al vuelo. La imagen del hombre acunando a la pequeña ha dado la vuelta al mundo.
Según los testimonios que recoge el medio de comunicación The Mirror, “los corazones de todos se pararon, pero Pat consiguió cogerla como una pelota de rugby”. Después los paramédicos atendieron a la niña y al hombre, que tiene alrededor de 40 años, y fueron trasladados juntos al hospital.
Aunque no hay confirmación oficial, pero se cree que la madre no sobrevivió porque cuando todos volvieron a mirar hacia arriba para ver cómo esta “todo el piso estaba en llamas”. La pequeña es uno de los tres niños que sobrevivieron al ser lanzados por la ventana.




