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Se acuesta con la madre del compañero que lo acosaba en el instituto como venganza

La cita fue tan bien que la mujer llamó a un programa de radio para encontrarle y así fue cómo se conoció la historia

Rob, un joven estadounidense que estaba sufriendo bullying en el instituto, estaba navegando por una aplicación y, para su sorpresa, se encontró a la madre de su acosador. Ahí empezó a tramar su venganza.

El joven logró una cita con Arielle y fue tan bien que acabaron manteniendo relaciones sexuales. Ahora Rob tendría algo que “tirarle” en la cara a su acosador. Sin embargo, Arielle se quedó enganchada a su joven amante y no se le ocurrió otra cosa que intentar contactar con él llamando a un programa de radio, a la emisora Hot96.9 de Boston, para que se pusieran en contacto con el chico, relata El Español.

“Una mujer se ha puesto en contacto con nosotros porque quiere una cita contigo”, explicaron los presentadores. “Ya la conoces y nos ha contado lo fantástica que fue la cita. Por cierto, eres un maestro en la cama. Se llama Arielle”.

“¿Esto va en serio?”, dijo Rob, que comenzó a explicar la realidad: “Vi que era la madre del abusón que me hace la vida imposible, y pensé que si podía acostarme con su madre luego se lo podría pasar por la cara”. El presentador le tenía guardada una sorpresa: “eso es horrible, y Arielle está al teléfono, lo ha oído todo”.

“No pensaba que estuvieras tan loca como para llamar a la radio”. “No, no soy amigo suyo”, afirma Rob al ser preguntado por la mujer si era amigo de su hijo. “Él me está arruinando la vida y solo quiero equilibrar la balanza”, contestó Rob.

“Viendo lo que has hecho, probablemente merezcas lo que te hacía mi hijo”, aseguró la afectada. Rob siguió contando su plan: “Iba a esperar a que me hiciera algo para decirle “gano yo”. Y cuando me preguntase por qué, le enseñaría una foto”. “¿Qué foto?” preguntaron los presentadores. “Una acostándome con su madre”, contestó. Arielle, obviamente, entró en furia: “haz eso y te mandaré a la cárcel por sacarnos fotos sin mi permiso”.

“Suponemos que no quieres volver a quedar con ella”, preguntaron para cerrar la conversación. “No, ya tengo todo lo que necesitaba de ella”.

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