
Andrew Pasek, de 25 años, ha sido una de las 50 víctimas mortales a causa del paso del huracán ‘Harvey’ por Estados Unidos. El joven, un empedernido amante de los animales, no dudó en regresar a la vivienda de su hermana en Houston para recoger al gato que esta había olvidado.
Según ha contado su madre, Jodell Pasek, a The New York Times, Andrew y su amigo de la infancia, Sean Stuart, condujeron hasta el lugar en el que, prácticamente inundado, recibieron una repentina descarga de corriente eléctrica.
“Años atrás, Andrew tuvo un accidente y se rompió el tobillo, y tenía placas y clavos en el tobillo”, explica Jodell. “Toda esa electricidad fue hacia su tobillo y comenzó a saltar”.
El joven cayó sobre un buzón de metal y le dijo a su amigo: “Aléjate de mí, me estoy muriendo”, asegura la progenitora entre lágrimas. Su hijo “inmediatamente supo que si Sean lo tocaba, también se electrocutaría”, añade.





