
La presión popular derivada de la preocupación creada por la proliferación de blooms de las llamadas microalgas (en realidad, cianobacterias) por gran parte del litoral canario durante los dos últimos meses y el eco hallado en las redes sociales y medios de comunicación que, como el DIARIO DE AVISOS, han profundizado sobre el origen y las consecuencias del tema han impuesto que estas desagradables manchas marrones presidan la agenda en el arranque del nuevo curso político.
A ello también ha contribuido el nexo de dicho asunto con los vertidos de aguas residuales y las deficiencias existentes en el tratamiento de las mismas por todo el Archipiélago, una relación surgida precisamente en las redes sociales y sobre la que hoy se exige un debate abierto entre científicos por parte de voces tan autorizadas como la del catedrático de Toxicología en la Universidad de La Laguna Arturo Hardisson.
La tercera pata que ha levantado esta mesa es la involuntaria colaboración del Gobierno de Canarias para que el asunto se convirtiera en ineludible para las instituciones regionales. Al optar el Ejecutivo que preside Fernando Clavijo por un perfil bajo en su política de comunicación al respecto, dejando a los técnicos todo el peso de la información pública, el hecho de que medios los medios desvelasen a primeros de semana un informe del Banco Español de Aguas fechado en junio pasado con referencias a tumores hepáticos entre las consecuencias extremas derivadas a una exposición prolongada hasta el exceso a este fenómeno adquirió un eco considerable. Eso sí: el mismo experto de dicho organismo que rubricó tal documento limitó tales efectos, tras publicarse el contenido del mismo, a los ratones utilizados en laboratorios.
Sea como fuere, la oposición parlamentaria, que supera ampliamente en diputados a los apoyos que aún sustentan al Gobierno de Clavijo, asume como propia la referida presión popular y ya ha cerrado acuerdos para solicitar que, con carácter de urgencia, se incluya el tema en las próximas reuniones previstas para las comisiones de Sanidad y de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad.
Conscientes, además, de la preocupación suscitada entre la ciudadanía, dichos grupos pretenden que la Mesa del Parlamento de Canarias apruebe en su cita del lunes día 4 que las llamadas microalgas y los vertidos sean tratados ya en una comisión a celebrar el miércoles siguiente, día 6.
Tampoco se descarta, aunque sobre tal circunstancia aún no se puede hablar de un pacto cerrado, que se solicite desde estos grupos (PP, PSOE, Podemos y Nueva Canarias) la celebración de un pleno extraordinario sobre la proliferación de estas cianobacterias y los vertidos de aguas residuales en nuestras costas, del que abunda información oficial sobre el escaso respeto al tratamiento legal fijado para el mismo.
Aunque Tenerife ha sufrido este verano el mayor número de blooms y lidera los casos de mal tratamiento de aguas residuales, esta misma semana hubo que prohibir el baño en Las Canteras. Ya no hay isla que no haya sufrido este problema.
Crecen los apoyos a destinar fondos del extinto IGTE para tratar las aguas
La propuesta de una voz tan autorizada a nivel general y, especialmente, en Coalición Canaria, como es la del expresidente autonómico Paulino Rivero, que se postuló a favor de destinar los fondos derivados del extinto Impuesto General de Tráfico de Empresas (IGTE), que suman unos 160 millones de euros anuales, a terminar de una vez con los vertidos ilegales de aguas residuales al mar, va sumando poco a poco nuevos apoyos.
Fue el coordinador regional de Ciudadanos, Mariano Cejas, quien coincidió con el exmandatario regional en desviar esos fondos, finalmente recuperados de la Administración General del Estado, en acabar con un problema que ambos entienden como fundamental dada la relevancia que tiene la conservación medioambiental en un territorio como el del Archipiélago.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue expresándose a pie de calle: para hoy está prevista la convocatoria de una protesta a celebrar el día 7.




