
Por Laura Coello
Él dice que para enamorarse solo necesita una mirada sostenida, pero lo que quizás no sepa todavía es que la única que ha sabido sostenerle la mirada sin descanso y a lo largo de su vida ha sido su gran amor: la música. El cantautor Andrés Suárez (34 años) busca siempre su verdad y espera que nosotros encontremos en ella, algo de la nuestra propia. Se considera una persona normal, que cuenta su historia, pero ésta no tiene nada de común: Con siete discos en la mochila y un camino que no parece tener final, este cantautor gallego vuelve a regalarnos su presencia y sus directos con una nueva escala en las Islas. Los días 7 y 8 de octubre Gran Canaria y Tenerife iniciarán su gira La Ventana Tour. Un comienzo que se ha visto alterado y pospuesto por motivos de salud, pero que ha resultado ser, de forma casi poética, todo un acierto, por recaer en Canarias. Acompáñenos para descubrir el disco que, según el propio autor, es su mejor trabajo.
-¿Qué vamos a poder ver de Andrés en Desde una ventana?
“Sin duda este es mi disco más luminoso. Venía de un disco tímido, reservado y autobiográfico y necesitaba airearme, abrir una ventana y dejar entrar nuevas vistas. Es un disco vitalista y rockero, y creo que es el mejor que he hecho”.
-Porque siete discos no son poca cosa. ¿Cómo consigue seguir creando, no solo material nuevo, sino novedoso?
“Creo que un disco representa el momento vital que habitas y que cada momento tiene sus etapas: más oscuras, más luminosas, de amor, desamor…Yo me inspiro en todo lo que me rodea y en este último caso, por ejemplo, me ha ayudado mucho viajar, porque realmente ahí está el crecimiento verdadero y eso se nota en el disco”.
-De hecho suele decirse que cuando estamos tristes es cuando más inspiración podemos encontrar…
“Por eso este último trabajo está dedicado a otros temas como la amistad o la juventud. Temas que antes no existían porque solo me centraba en la soledad y el dolor. Hacía canciones para mi ex pero me aburrí hasta yo (risas). Es cierto que la melancolía y el dolor le sientan bien a las canciones, pero hay algo más después de todo eso. Para mí lo más complicado es escribir de buen humor por la mañana con un café”.
-Explíquenos eso del hashtag #LaGranFamiliaSuárez
“Esto surge a raíz de una iniciativa brutal de la discográfica, que ojalá se me hubiese ocurrido a mí (risas). Resulta que tanto les insistí en que este iba a ser mi mejor disco, que al final me hicieron caso e introdujeron dos discos dentro de uno, en la versión física. Digamos que un 2×1 gratuito para que la gente lo pudiera compartir con ese hashtag, algo que causó gran revuelo en las redes sociales. La gente lo agradeció muchísimo y a mí me encanta porque soy un fiel defensor del formato CD”.
-¿Una iniciativa para ampliar la familia entonces?
“Si, así es. Así conseguimos que la gente comparta el CD, amplificando y completando esta gran familia. Y prefiero llamarla familia que público porque es lo que son. Es lo que me hacen sentir. Hay gente que después de diez años sigue viniendo a los conciertos, e incluso ahora van con sus hijos y eso es muy emocionante”.
-¿Trabajar para una gran discográfica puede ser contradictorio siendo cantautor?
“Antes maldecía a todas las discográficas. Decía que eran unos dictadores, unos ladrones y una gente que te jodía la carrera. Y al final tuve que meterme en una para descubrir que, realmente, eran un grupo de profesionales de la hostia. Todo lo que hacían era amplificar mi carrera y jamás obligarme a hablar, vestirme o actuar de forma determinada. Tuve que rectificar y admitir que estaba equivocado porque por lo menos, en mi caso, estoy muy a gusto y feliz trabajando mano a mano con un grupo de profesionales en una discográfica”.
-¿Cómo se presenta el comienzo de este tour, que tuvo que ser aplazado por cuestiones de salud?
“Estoy nervioso por llegar ya a Canarias. Es una responsabilidad estar a la altura para toda esa gente y responder a todo ese cariño y esa apuesta económica que hacen por verte. Asusta e impone, pero siempre merece la pena porque estoy enamorado de mi trabajo”.
-Quizá sea este, después de todo, su gran amor verdadero…
“Sin duda (risas). La gente que me conoce sabe que primero va la música y después todo lo demás”.
-Desde muy joven entonces lo ha tenido claro: lo suyo es la letra y la música.
“Yo lo tenía claro desde antes de nacer, cuando mi madre me cantaba en la barriga. Para mí era música o nada, porque la recuerdo de una manera muy directa y ligada a mí. Por eso me considero una persona tan afortunada, porque no he tenido el problema de mucha gente joven que es la indecisión para saber qué elegir”.
-Y la fortuna no solo de saber lo que quería, sino de poder escogerlo como medio de vida…
“Por supuesto. Joaquín Sabina decía eso de que “en lugar de cobrar, me pagáis” y es así ¡porque realmente debería pagar yo! (risas),ya que esto no es un trabajo, sino un placer. Levantarme por la mañana y trabajar en lo que amo, es sin duda mi mayor fortuna”.
-Con su música, transmite su aspecto más personal e íntimo. ¿Se le hace difícil exponerse a los demás de esa manera?
“Si, aunque sea contradictorio, porque soy una persona tímida pero luego me subo a los escenarios. Tengo mi timidez y mi mundo interior que no quiero exhibir, pero luego lo enseño de forma pública. Pero realmente esto es así porque es mi verdad. No entiendo otra forma que la de la palabra y necesito expresarme cantando y escribiendo. No conozco ni quiero otra realidad. Puede que sea un poco raro, pero igualmente sigue siendo una vida maravillosa”.
-Quizá merezca la pena por cosas como subirse al escenario…
“Absolutamente. La sensación que puedes experimentar los cinco minutos antes de subir al escenario es maravillosa y también adictiva. Una persona que como yo, se ha subido a escenarios desde los catorce años, sabe que se morirá en uno. No hay otra realidad”.
-¿El cantautor es diferente a otros perfiles dentro de la música?
“Yo creo que el perfil del cantautor ha evolucionado muchísimo. Ya no tiene solo carga social, sino que tiene mucho de lo cotidiano. Canta a la vida, al amor, al desamor…canta a lo que le afecta, aunque sigue siendo el emisor y la voz del pueblo. Lo más hermoso de mi trabajo ocurre cuando la gente se reconoce y se identifica con lo que estoy diciendo”.
-¿Estamos experimentando entonces un cambio en la percepción de esta figura?
“Totalmente. Fenómenos como Ed Sheeran o Iván Ferreiro son ejemplo de ello, porque en esencia son cantautores, tanto por sus músicas como por sus letras, pero después la gente va a sus conciertos y acaba dando saltos y bailando como si fueran los Rolling Stones. Eso antes era impensable, porque la figura de cantautor era la de un tío triste y amargado, pegado a una guitarra y en un bar oscuro. Pero ya no es así”.
-¿Qué significa para usted Canarias?
“La palabra para describir al público canario es “caluroso”, porque no conozco público con el calor de Canarias. Es una tierra extremadamente musical, con un increíble respeto y pasión por la música. Tengo unas ganas increíbles de volver y me encanta que al final haya coincidido el comienzo de la gira ahí”.
-Citando a Pedro Guerra entonces, ¿se siente contaminado por Canarias?
“Sí, sin duda. De hecho en Canarias compuse muchas canciones. Amo su tierra y su humor elegante, y por supuesto, siendo gallego amo su mar y me siento en casa. Porque es maravilloso llegar a un sitio y decir “estoy en casa”. Tengo muchísimas ganas de reencontrarme con el público canario”.
-¿Se definiría como una persona que ha dado la vida por su sueño?
“Sí y me encanta esa frase, ojalá pudiera firmarla. Porque realmente… ¿quién no da la vida por un sueño? Para un trabajo como el mío o el tuyo es difícil perseguir los sueños pero creo que siempre vale la pena. Tienes que creer en ti, ya sea periodismo, música u hostelería. Apostar y que cuando te digan que no vales, los mandes al carajo y sigas adelante. En mi caso salió bien porque creí en mí y nunca dudé de mis canciones”.
-Si por casualidad, alguien lee estas líneas y aún no lo conoce ni lo ha escuchado, ¿qué querría decirle para que lo hiciese?
“Le pediría que buscase su verdad en la mía. Soy una persona normal que solo ama la palabra y la canción. Lo que más me preocupa y me quita el sueño es dejar una obra que sea eterna. Porque yo me moriré algún día pero las canciones no. Es lo que le diría: que buscase, porque tal vez pueda encontrar un fragmento de sí mismo en mi obra”.





