
Lindsey Hubley, una canadiense de 33 años, ha demandado al hospital de Nueva Escocia en el que le amputaron los brazos y las piernas debido a una bacteria que contrajo tras dar a luz a su hijo el pasado mes de marzo. El abogado del caso ha denunciado que no se realizó ningún tipo de examen a la mujer después del parto, enviándola a casa al día siguiente.
Un fuerte dolor abdominal obligó a Hubley a regresar al centro hospitalario, donde le detectaron fascitis necrosante, una infección bacteriana grave que se propaga y destruye los tejidos blandos del cuerpo, denominada bacteria ‘come carne’. Un contagio que ha provocado que tenga que someterse a diversas cirugías: extirpación de útero y amputaciones por debajo de codos y rodillas, según informa el periódico canadiense Metro.
La familia de Hubley ha iniciado una campaña a través de la página web GoFundMe para recoger donativos y así pagar las facturas médicas.





