El Valle de Güímar sufre una plaga de moscas, producto no solo de las altas temperaturas, sino sobre todo de la mala praxis con el estiércol en explotaciones agrarias, como reconoce Juan Ramón Martín, concejal de Agricultura y Medio Ambiente de Arafo, que informa que hace unos días una finca con invernaderos en La Hidalga admitió que el foco de moscas nació en sus instalaciones al utilizar estiércol de gallinas y cochinos, al igual que ocurrió en noviembre del año pasado, contra el que ya ha actuado.
El Valle de Güímar vuelve a sufrir, como hace un año, una insoportable plaga de moscas
Es producto no solo de las altas temperaturas, sino sobre todo, de la mala praxis con el estiércol en explotaciones agrarias







