
Cuando el Iberostar Tenerife sea presentado el próximo domingo minutos antes de comenzar su partido, el Palau Blaugrana aplaudirá con efusividad a uno de sus jugadores, realmente ocurre cada vez que vuelve a la que fue su casa. El gallego Fran Vázquez dejó huella en el Barcelona, club en el que logró algunos de sus mejores registros personales y en donde contribuyó a llenar sus vitrinas de títulos.
Para entender la historia de amor del interior con el Barça hay que viajar hasta 2006. Cuando el club catalán hizo pública su contratación, Vázquez se encontraba concentrado con la selección española que, posteriormente, ganaría el Mundial de Japón. El pívot llegó a Can Barça con una medalla de oro colgada al cuello, después de que una temporada antes no hubiera firmado buenos números en el Akasvayu Girona, aquel equipo que gracias a una promotora inmobiliaria quiso ponerse en el primer nivel no cumpliendo sus objetivos.
Antes, había sido elegido en el undécimo puesto del Draft de la NBA de 2005 por los Orlando Magic, la tercera posición más alta para un español después de Pau Gasol y Ricky Rubio, disparando las expectativas del jugador, criado en la prolífica cantera del Unicaja Málaga.
Además, Fran había sido en Girona el jugador mejor pagado de la ACB, por lo que necesitaba reivindicarse en Barcelona. Algo que logró con claridad. En su primer curso como blaugrana logró ganar la Copa del Rey de 2007, dejando esa misma temporada (la 2006/2007) una memorable actuación en el partido con el Valladolid, donde puso 12 tapones, récord de la Liga Endesa, y consiguiendo un triple-doble, algo que no había ocurrido en la ACB desde 1989.
Tuvo que pasar una campaña más para que Vázquez comenzara con su particular colección títulos y reconocimientos. Fue elegido en el Quinteto Ideal de la ACB 2008/2009, ganando el FC Barcelona esa liga como posteriormente haría en 2011 y 2012. El gallego se convirtió en estrella europea siendo el máximo taponador de la Euroliga de 2009, con 1,74 tapones por compromiso, antes de ganar el cetro continental en 2010, en la recordada final de París.
Resultó fundamental en el histórico triplete barcelonista de 2010, cuando, además de la Euroliga, lograron ganar la Supercopa y la Copa del Rey, de la que fue designado como MVP tras valorar una media de 15 créditos por compromiso.
En las seis temporada que estuvo en el FC Barcelona, Fran Vázquez ganó todos los títulos de clubes posibles, formando parte de uno de los mejores equipos recientes de la entidad y destacándose como un especialista defensivo, sobre todo a la hora de taponar lanzamientos rivales, siendo un jugador que aporta todo al grupo sin necesidad de protagonizar actuaciones estelares aunque las lograba.
“Jugar contra el Barça siempre es especial”, reconocía el gallego la última vez que azulgranas y aurinegros se vieron las caras, la pasada campaña, en Liga Endesa. Vázquez reconoce que pasó “años muy bonitos” en Barcelona, por lo que, más allá de que la motivación que representa jugar ante uno de los grandes de la Liga Endesa es siempre importante, para él tiene aún más vinculaciones. Fran Vázquez cerró su etapa en el Palau Blaugrana tras ganar diez títulos, quizás el mejor ejemplo para entender lo que significó su época de azulgrana.
Más en Tenerife que en Málaga
Curiosamente, pese a que muchos recuerdan las dos etapas que vivió el pívot en el Unicaja Málaga, allí solo pudo conseguir un título oficial, por los dos logrados en el Iberostar Tenerife.
En un total de siete temporadas en el club malagueño -no en todas jugó en su primer equipo-, Vázquez logró conquistar una Copa del Rey, la de 2005, mientras que en la Isla ha ganado una Basketball Champions League y una Copa Intercontinental, dos títulos con los que aún no contaba en su palmarés y, además, siendo protagonista.




