
El PSOE ha expulsado del partido a Javier Abreu (y, por ende, a su compañero Yeray Rodríguez) con el expediente caducado, sus supuestas faltas prescritas y sin dejarle defenderse de las acusaciones formuladas en su contra. Así se desprende del escrito de alegaciones presentado por el propio Abreu ante la Ejecutiva Federal de los socialistas, donde además se recuerda que el acuerdo en La Laguna con Coalición Canaria traiciona el compromiso electoral de las municipales de 2015 en la Ciudad de Los Adelantados, así como que fueron los coalicioneros quienes rompieron dicho pacto. Por si fuera poco, Abreu manifiesta que su actual situación es idéntica a la de los partidarios del hoy secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que se negaron a facilitar la reelección del candidato del PP a la Presidencia del Gobierno de España, Mariano Rajoy, cuando desobedecieron las consignas que entonces promovía el partido con el llamado no es no.
EL ESCENARIO
La reclamación interpuesta por Abreu, a la que ha tenido acceso DIARIO DE AVISOS, contiene 11 puntos que se inician con un recordatorio fundamental: los votos que hoy apuntalan la Alcaldía de La Laguna fueron depositados por quienes creyeron el compromiso público del PSOE “de contribuir al cambio en nuestro municipio mediante la constitución de un gobierno progresista”. Aunque las urnas confirmaron que esa era la voluntad mayoritaria entre los ciudadanos al ser suficientes los votos sumados entre Unid@s se puede, PSOE y XTF-NC, el Partido Socialista incumplió tal promesa electoral en aras de los llamados pactos en cascada. Abreu, que era el candidato socialista a la Alcaldía, obedeció las órdenes del partido y pactó con CC.
EL EXPEDIENTE
Explica la reclamación de Abreu que “el expediente [para su expulsión] ha estado paralizado durante largos meses por causas ajenas por completo a mi voluntad, lo que determina no sólo la caducidad del mismo sino la prescripción de las supuestas faltas que se me atribuyen. Solamente se ha formulado Pliego de Cargos el 11 de octubre de 2017, a raíz de la presentación de mi escrito de 6 de octubre haciendo valer dichas caducidad y prescripciones”.
LA INDEFENSIÓN
Por si no bastara la caducidad y prescripción de las supuestas faltas del concejal socialista represaliado, Javier Abreu detalla otras circunstancias que ponen en duda su sorprendente expulsión, que por otra parte tanto conviene a Coalición Canaria dado que dificulta una moción de censura en La Laguna. Sostiene Abreu que “los derechos de defensa que me asisten han sido vulnerados gravemente al no habérseme permitido declarar ante el instructor y, particularmente, al rechazarse sin la menor motivación jurídica diversos medios de prueba pertinentes que he propuesto”.
En la práctica jurídica, ello implica la vulneración de un derecho fundamental en todo expediente sancionador al no respetarse el llamado principio de contradicción.
EL ‘NO ES NO’
De especial interés resulta el paralelismo del caso de Abreu con el de un significativo número de diputados y diputadas del PSOE que en diciembre del año pasado votaron en el Congreso “en conciencia contra la investidura del candidato del PP [Mariano Rajoy], haciendo honor a los compromisos electorales del PSOE”. Bajo el contundente lema no es no, los afines al entonces dimitido Pedro Sánchez desobedecieron las órdenes del partido en una votación con “una trascendencia incomparable” a la de Abreu y Yeray Rodríguez, “sin que hayan sido sancionados mediante la expulsión, ni sanción alguna de suspensión de militancia del PSOE”.
Como se recoge textualmente en la reclamación “no se han sancionado conductas sustancialmente coincidentes, pero de evidente mayor trascendencia, y se pretende sancionar con la expulsión mis supuestos incumplimientos del pacto con Coalición Canaria. El trato discriminatorio es evidente”.
EL INCUMPLIMIENTO
Recuerda el texto que el PSOE ha sido humillado por CC en La Laguna, sin que ello parezca importar a determinada facción del partido. Cuando se llegó al acuerdo lagunero entre los socialistas y los coalicioneros, se estipuló en su anexo I que “el Consejero Delegado de la Empresa Teidagua será nombrado por el PSOE”. Sin embargo, el 11 de diciembre de 2015 Coalición Canaria rompió unilateralmente tal acuerdo al cesar como consejero delegado al propio Abreu, designado para el cargo por el PSOE. La explicación dada por el alcalde José Alberto Díaz a dicho cese no deja lugar a dudas de que carecía de justificación desde las perspectiva del acuerdo: “Se ha tomado la decisión debido a que considera un ámbito estratégico dentro de la acción de política de Gobierno, por lo que se ha decidido que sea la Alcaldía el área que lleve la gestión directa para lograr la unificación de las responsabilidades y simplificar la dualidad en la gestión del área, dado que el alcalde ostenta la presidencia de Teidagua por razón de su cargo”. Para Abreu, no tiene sentido que se le acuse de supuestos hechos de “deslealtad” al pacto con CC cuando “es evidente que mi cese fue injustificado y constituyó una violación unilateral” del acuerdo por parte de los coalicioneros.
LA ANOMALÍA
Si en algo no ofrece discusión el alegato de Abreu y Rodríguez es en lo anómalo que resulta el hecho de que todavía el PSOE sea quien apuntale a CC en La Laguna, teniendo en cuenta que Coalición no solo rompió el acuerdo en la Ciudad de Los Adelantados, sino que también los expulsó del Gobierno de Canarias o del equipo de Gobierno en un Ayuntamiento tan relevante como es Granadilla de Abona.
APOYAR LA CENSURA
Aunque parezca increíble, el PSOE también expulsa a estos dos concejales por apoyar una moción de censura contra CC en La Laguna. Es decir, por lo que supondría cumplir con sus promesas electorales.
Desde la perspectiva jurídica, el disparate crece exponencialmente, por cuanto tal moción de censura “nunca se presentó ni se votó”.
Como se ha comprobado en el congreso insular del PSOE, el partido está de acuerdo con la censura, carro al que se ha subido el secretario regional del PSOE, el grancanario Ángel Víctor Torres, cuya aproximación a CC ha catapultado a la cúspide del socialismo tinerfeño a quienes prefieren disputar las elecciones a los coalicioneros.
Como resume Abreu, “se me impone una sanción por haber mantenido una actitud coherente con nuestros compromisos electorales y con los principios y valores del PSOE”.





