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“La donación de sangre aumenta, pero también la demanda hospitalaria”

Tras la Navidad, como viene siendo habitual, el Instituto Canario de Hemoterapia y Hemodonación (ICHH) ha sufrido un importante retroceso en la cifra de bolsas de sangre de las que dispone para hacer frente a las necesidades sanitarias de las Islas
Christian Méndez
Christian Méndez. | FRAN PALLERO

Tras la Navidad, como viene siendo habitual, el Instituto Canario de Hemoterapia y Hemodonación (ICHH) ha sufrido un importante retroceso en la cifra de bolsas de sangre de las que dispone para hacer frente a las necesidades sanitarias de las Islas. Por ello, esta institución, con su presidente, Christian Méndez, al frente, ha lanzado un llamamiento especial a la población con el fin de revertir esta tendencia a la baja.

-¿Considera que estamos ahora en una situación crítica en cuanto a donación de sangre?
“No, estamos en una situación de prealerta. Hemos hecho un llamamiento para anticiparnos a esa situación crítica que sí se podría dar de continuar las donaciones tan bajas como estas dos últimas semanas”.

-¿Es optimista con respecto a los primeros datos de esta semana en la que se retoma la rutina?
“A pesar de que iniciamos el llamamiento el domingo, el lunes no fue muy favorable, pero superamos las 220, que se acerca más al objetivo de las 300 diarias que necesitamos”.

-¿Por qué son necesarias 300 bolsas cada día?
“Tenemos estipulado un consumo diario en los hospitales de entre 220 y 270 bolsas, en función de lo que suceda, y luego damos un margen del 10% para acumular reserva”.

-¿Aún no se ha suspendido actividad hospitalaria por falta de sangre?
“A día de hoy no tengo conocimiento de que se haya suspendido ninguna intervención quirúrgica y estamos trabajando para que no se produzca”.

-Pero si sigue esta tendencia a la baja esta misma semana se podría producir, ¿no?
“Sí, se podría dar la situación porque siempre en tenemos que mantener unas reservas mínimas que son las que nos garantizan atender las urgencias. Si alcanzamos ese punto bajo sí que daría lugar a reprogramar operaciones hasta que los niveles estén en condiciones”.

-¿Qué sucede en Navidad o Carnaval para que baje tanto la donación?
“Analizando los datos, vemos que el pasado año los festivos, como el 25 de diciembre o el 1 de enero cayeron en lunes y se nos acorta la semana. A eso sumamos que la gente se dispersa un poco con las compras y las fiestas. Son muchos factores que confluyen y se produce un descenso. Por otro lado, la actividad se mantiene e, incluso, la siniestralidad y los accidentes aumentan un poco”.

-Este año hay una problemática añadida que es lo cercanía entre Navidad y Carnavales…
“Uno de los motivos por los que hacemos este llamamiento preventivo es por esto. El periodo de descenso está muy identificado. Si en otros años hay más margen para recuperar los niveles, por contra este año el margen es más corto y por eso hay que llenar mejor las despensas, para no vernos en una situación incómoda”.

-¿Qué se está haciendo desde el Instituto para ello?
“Estamos haciendo el llamamiento con los medios posibles. También poniendo a disposición todas las unidades móviles y colocándolas en centros con mucha afluencia de público, como zonas comerciales”.

-¿De cuántas bolsas de sangre disponen ahora mismo?
“Es un poco difícil de cuantificar, pero de los ocho grupos que hay, en dos estamos en niveles muy muy bajos y en los otros estamos en color ámbar del semáforo. Por eso hemos activado todos los protocolos, para que no nos lastre la actividad hospitalaria. Los dos grupos más deficitarios son el A+ y O+, que son los más extendidos y por eso soportan una actividad mayor”.

-¿En caso de que se agote, hay un protocolo marcado?
“Por lo pronto, confiamos en recuperar el banco. Pero está todo muy protocolarizado. Si llegamos al nivel de alerta se reprogramarían operaciones y se pasaría a una campaña más agresiva en los medios. En última instancia, se procedería a intentar traer sangre de otras comunidades. Por suerte, no hemos llegado nunca a ese límite, porque la gente responde muy bien. Los protocolos están muy definidos y, por decirlo de alguna manera, estamos protegidos”.

-¿Somos solidarios los canarios?
“Sí, pero un poco perezosos. Nos olvidamos un poco en fechas como estas, pero desde que hay necesidad la gente se vuelca. Lo que pedimos es que a largo plazo se tenga un poco más de conciencia y haya más regularidad, que nos ayudaría a no entrar sistemáticamente en situaciones de escasez”.

-¿Cómo han ido los datos en el último año?
“A falta de depurar los números, estamos por encima del 1,6% de incremento, con más de 66.000 bolsas, lo que supone encadenar tres años seguidos de crecimiento de donaciones. Aún así también han aumentado los tratamientos en los que se requiere sangre y aunque las donaciones aumentan, el consumo también sube. Este año nos hemos podido adaptar bien a la demanda, pero incrementar sigue siendo el objetivo. Hubiéramos tenido un mayor crecimiento a no ser por el mes de diciembre. Por islas, casi todas crecieron en donaciones salvo Tenerife, que sufrió un retroceso de casi 1.000 bolsas”.

-¿Cual es el perfil del donante canario?
“Varón de entre 35 y 42 años y que dona dos veces al año”.

-¿Para este año qué novedades incorpora el Instituto?
“Una de las cosas más destacables es el aumento de unidades móviles para llegar a más municipios. Queremos adquirir al menos, dos vehículos, uno por provincia, lo que supone pasar de siete a nueve. También incrementar las acciones en eventos para acercarnos más al público, y que le cueste lo mínimo hacer la donación y continuar con el programa de reconocimiento de los donantes”.

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