
Un británico de 53 años y borracho perforó su intestino después de introducirse en el ano un juguete sexual “inusualmente grande” de 77 centímetros de largo, según un informe del caso, informa el Daily Mail.
Los médicos afirman que el hombre “perdió el control” del juguete porque estaba demasiado ebrio y terminó atascando el juegue en el recto.
Este extraño caso ha llevado a los expertos a advertir que insertar objetos en puede ser “altamente peligroso”. “Este caso es el primero de su tipo y exclusivo debido al enorme tamaño”.



