copa del rey

El Barça recupera el trono en una emocionante final

Los azulgranas dominan durante los tres primeros cuartos y resisten las embestidas de su rival en los últimos instantes del encuentro
Juan Carlos Navarro levanta el trofeo conquistado por su equipo. ACB
Juan Carlos Navarro levanta el trofeo conquistado por su equipo. ACB
Juan Carlos Navarro levanta el trofeo conquistado por su equipo. ACB

El FC Barcelona sació su sed de títulos a costa del eterno rival, un Real Madrid que vio el fin de su imperio en la Copa del Rey tras caer (90-92) en la final de Gran Canaria 2018, después de levantar el trofeo las cuatro ediciones anteriores: una copa culé bajo el efecto Svetislav Pesic.

La Copa se vendió cara y se guardó lo mejor para el final. El show de primeras fue defensivo. Una final a trompicones y de mucha tensión, forzando imprecisiones a ambos lados de la pista. El Barça se llevó el primer asalto, a pesar de verse 8 abajo en el cuarto inaugural (21-13). De nuevo mostró mimbres el cuadro culé para responder, con el MVP de la Copa, Thomas Heurtel, Pau Ribas (21 puntos y 24 de valoración), Ante Tomic (17 y 17) y Adam Hanga (12 y 14).

Un Barça con columna vertebral desde que Pesic hiciera su magia. Tomic mejoró a un Tavares sin pena ni gloria en la Copa y ayudó a sortear la buena defensa blanca. Así cimentó su renta el Madrid, aunque se olvidó pronto, con Rudy y Taylor apretando los dientes. La respuesta de Hanga fue la foto de la final. Un vuelo sin motor del húngaro, para taponar al balear y cerrar el cuarto.

Así volvió a enchufarse el cuadro culé en defensa y de paso bajó los humos a un Rudy entonado en Las Palmas y con tres premios MVP en la buchaca. Heurtel retomó su festival particular, mientras la estrella blanca Doncic seguía más apagada que nunca. Laso hizo debutar en Las Palmas a Ayón, pero el mexicano no evitó los bailes de Tomic en la zona ni cambió el color blaugrana del rebote.

Ribas se encargó de abrir la brecha al descanso (29-36) y de poner en órbita al Barça en la reanudación. La final encontró ritmo por primera vez con las defensas del conjunto azulgrana y los puntos del base catalán, otro que vuelve a sentirse jugador con Pesic. El Madrid se ahogó en la defensa rival hasta verse 18 abajo (40-58). Los de Laso trataron de responder a base de triples, sin Doncic, y solo Rudy y Taylor comprendieron la necesidad de recomponer trincheras.

Rozaba el fin de las penurias el Barça, a costa del eterno rival, con 15 puntos de colchón (52-67) que la muñeca caliente de Carroll recortó con una racha de tres triples. Al Barça se le hicieron eternos los tres últimos minutos, con el aro escupiendo todo y la presión en pista del Madrid causando estragos. Sanders respondió a cuatro puntos seguidos de Campazzo.

Como gato panza arriba se resistió el Madrid. Dos triples de Thompkins, dos tiros libres fallados por Oriola y el campeón con posesión para ganar la final y culminar una remontada histórica. El triple forzado de Causeur apenas tocó aro y Taylor tampoco embocó. Tras tres finales de Copa perdidas ante los blancos, la última en Las Palmas, el Barça concretaba su resurrección.

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