Candelaria

Candelaria ‘alimenta’ a 370 unidades familiares

Los Servicios Sociales municipales también sufragan 49 ayudas al alquiler y mantienen el pago de viviendas a una docena de familias que fueron desalojadas de Bajo la Cuesta

En las imágenes, el singular edificio de Servicios Sociales, en Candelaria, una
En las imágenes, el singular edificio de Servicios Sociales, en Candelaria, una

Los Servicios Sociales constituyen un sistema de protección formado por servicios y actuaciones dirigidos a garantizar el bienestar social de la población del municipio de Candelaria; en particular, de quienes puedan encontrarse en situación de riesgo o exclusión social o precisan de una atención específica, al pertenecer a un colectivo más vulnerable, como puede ser la infancia, personas mayores o personas con discapacidad.
En el Ayuntamiento de Candelaria, tanto en este mandato como en los anteriores, en que el área ha estado gestionada por Olivia Pérez, profesional de la enfermería, la atención a las personas dependientes, con ayuda a domicilio, y a las familias más necesitadas, con ayudas al alquiler o la alimentación, han sido una constante, que ha situado a esta concejalía como la más valorada por la ciudadanía, algo que comparte incluso la oposición.

A las propias ayudas de Servicios Sociales se podría añadir, asimismo, las subvenciones que han recibido y reciben los alumnos del municipio para la adquisición de material escolar o de los libros, ya sea en alquiler o en propiedad. Candelaria se ha convertido así en un ejemplo de eficacia en el reparto de ayudas, y además ha realizado políticas transversales desde otras concejalías que facilitan la vida a los más vulnerables. En este apartado se sitúan las dirigidas a favorecer la movilidad de los vecinos de las medianías, que gracias al taxi compartido o al transporte a la demandan pueden realizar las gestiones en el casco del municipio de manera más cómoda. Y junto a la movilidad, también sobresale la política del Ayuntamiento en accesibilidad, al menos en la zona costera de Candelaria, aunque todavía quedan por resolver problemas en algunos colegios o institutos que no son accesibles del todo, como Príncipe Felipe o IES Santa Ana.

Pese a los esfuerzos realizados y a los que se realizarán -si PSOE y Sí se puede aprueban el presupuesto se dedicará el 10% del mismo a políticas sociales-, Candelaria sigue atendiendo hoy a 370 unidades familiares en el llamado Centro Solidario de Alimentos, sin contar con la recogida de alimentos, ropa y juguetes que realizan al menos una vez al año entidades privadas como Gente Solidaria de Candelaria.

Servicios Sociales atendió el año pasado a 49 familias a las que se les sufragó el alquiler de una vivienda, permaneciendo todavía una docena de ayudas para aquellas desalojadas de Bajo la Cuesta que en su día demostraron tener allí su única vivienda y no otra posibilidad habitacional.

Si bien es verdad que los brotes verdes comienzan a notarse en el municipio, que ha rebajado el porcentaje del 13% de paro después de 10 años, siguen existiendo personas que no encuentran acomodo o no quieren ser acomodadas, como un sintecho que, pese a tener una paga de jubilación, prefiere vivir en la calle que con sus hermanos en otro municipio, como señalado a Servicios Sociales. Junto a esta persona, otra media docena vive en la calle o, para ser exactos, en cuartos abandonados o en chozas que han levantado en playas como Samarines o la misma de Punta Larga, justo debajo de la gran Avenida Marítima, el ejemplo de pujanza económica de Candelaria. Desde el Ayuntamiento no hay un censo exacto de cuántas personas “duermen en la calle”, pero sí confirman que hay seis familias okupas en otras tantas viviendas propiedad de una entidad bancaria.