
Un juez de Los Ángeles ha decretado que la popular cadena de cafeterías Starbucks, así como otros vendedores, deberán advertir a sus clientes de que el café que suministran contiene sustancias cancerígenas, según recoge el diario Los Angeles Times.
De lo contrario, estas empresas se expondrían a una multa millonaria por saltarse la ley de California que obliga a las compañías a informar a los consumidores de posibles sustancias químicas en sus productos que causen cáncer.
Esta norma es consecuencia de una denuncia impuesta en 2010 que señala que el café que vende contiene altos niveles de acrilamida, un químico tóxico y cancerígeno que aparece cuando se tuesta el grano.
La cafeterías tienen hasta el próximo día 10 de abril para presentar recursos. De momento, Starbucks ha evitado hacer mención a dicha sentencia.





