asesinato a tiros en la laguna

Acribillan a balazos al exsocio del principal investigado por el caso Corredor

A Carlos Machín, que rompió sus vínculos con el sector del ocio lagunero hace menos de un año, le dispararon en la cabeza y el pecho cuando salía de clase de inglés, que aprendía para su nuevo negocio
crimen en la verdellada carlos machín
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El aparcamiento de la Escuela de Idiomas de La Verdellada fue el escenario del crimen. Sergio Méndez

Por M. Grillo/ T. Fumero

El varón asesinado ayer a tiros en el aparcamiento de un centro docente de La Laguna es Carlos Machín, un empresario que en su día fue considerado como la mano derecha de Evaristo González, un abogado tinerfeño que es el principal investigado del llamado caso Corredor, versado sobre presuntas prácticas delictivas en el sector del ocio lagunero, una de cuyas piezas separadas será juzgada el próximo día 7 de mayo en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial. Precisamente, la víctima, un herreño de 51 años, se había desvinculado de sus negocios en dicho sector hace aproximadamente siete meses. Cuando fue abatido por los asesinos, salía de clase de idiomas, ya que estaba aprendiendo inglés como parte de su reciclamiento profesional, orientado hacia la importación de plásticos desde África para reutilizarlos en el embotellamiento. Como no podía ser de otra manera, el brutal crimen ha conmocionado a toda la sociedad canaria y, especialmente, a los vecinos del área metropolitana tinerfeña, en cuyos mentideros abundó ayer la preocupación, no exenta de temor, por el cariz particularmente violento y sórdido de lo acaecido.

Preparativos

Todo apunta a que el asesinato de Carlos Machín fue planificado por sus autores, dado que conocían la rutina cotidiana de la víctima, pero la ejecución de tan perversos planes arrancó en la madrugada del pasado domingo al lunes, cuando estos criminales robaron un coche en un garaje comunitario situado en un inmueble de la avenida de Los Majuelos. El propietario de dicho vehículo, un Renault Clio Campus de color negro y once años de antigüedad, desveló ayer a DIARIO DE AVISOS que denunció la sustracción a la mañana siguiente en la comisaría lagunera de la Policía Nacional, y que aún no ha salido de su asombro desde que, a primera hora de ayer, leyó en un chat lo acaecido para, minutos después, recibir la confirmación policial.

El presente

Machín decidió cambiar de vida cuando estalló el caso Corredor, a resultas del cual llegó a ser juzgado (y absuelto) por mor de una de las ramificaciones de dicho escándalo, que sigue parcialmente activo en los juzgados, como prueba la vista del próximo 7 de mayo. Como se ha dicho, Machín se desprendió de las vinculaciones contractuales que le unía con Evaristo González y su grupo, poniendo así fin a su etapa al frente de establecimientos laguneros tan conocidos como el Kapitel o el Palco. Ahora, este natural de Isora que deja viuda y tres hijos, empeñaba todas sus energías en un negocio de plásticos que importaba desde África con el objetivo de utilizarlo para el embotellado de distintas marcas en una fábrica situada en las Islas. El proyecto, con el que soñaba este infortunado empresario desde hace años, estaba a punto de convertirse en realidad con el inminente inicio de la elaboración de los envases. Por eso acudía a clase en la Escuela Oficial de Idiomas situada en el barrio de La Verdellada, para aprender inglés al nivel que necesitaba para afrontar esta nueva aventura empresarial.

El crimen

Como tantos días, Carlos Machín salió de clase en la noche del pasado lunes. Faltaban unos minutos para las diez y media de la noche cuando se subió a su Nissan Qashqai, que había estacionado en el aparcamiento de la propia escuela. Fue entonces cuando el Renault Clio robado la noche anterior se situó a la altura del Nissan y, desde su interior, dispararon contra Machín. Los asesinos eran, al menos, dos, dado que alguien tenía que conducir y otro disparar el arma semiautomática que se empleó para este asesinato.

Los testigos de los hechos coinciden en que se oyeron numerosas detonaciones, correspondientes a los ocho disparos efectuados. Al menos dos de ellos alcanzaron a la víctima, uno de ellos en la cabeza, mortal de necesidad, y otro en el pecho. La munición utilizada es del calibre nueve milímetros Parabellum, el más habitual en nuestro país, y los casquillos fueron recuperados del escenario del crimen por la Policía Científica.

Cuando llegaron los sanitarios, nada pudieron hacer por salvar la vida del empresario, cuya muerte fue certificada oficialmente unos quince minutos después del terrible ataque.

Prácticamente a la vez que se confirmaba el fallecimiento, llegó el aviso del incendio de un vehículo que tenía lugar en el cercano barrio de Gracia.

Como se comprobó después, se trataba del Renault Clio utilizado por los malhechores, quienes prendieron fuego al turismo en su afán de eliminar cualquier indicio que facilite su captura.
Aunque ayer circuló el rumor de la detención de dos sospechosos a su llegada a Madrid en un vuelo procedente de la Isla, las autoridades desmintieron que tales arrestos tengan relación con este caso.

La investigación

Como no podía ser de otra manera, los especialistas del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional trabajan desde el primer momento para su esclarecimiento.

Decretado el secreto del sumario, apenas ha trascendido que, por ahora, no se ha descartado ninguna hipótesis. En la noche del crimen ya se tomó declaración a los que entonces estaban en la Escuela lagunera o en sus alrededores. Como es lógico, ayer se suspendieron las clases en el centro, que en principio se reanudarán hoy.

Respecto a los vínculos del finado con el caso Corredor, el abogado de Evaristo González, Santiago Martínez, manifestó ayer a DIARIO DE AVISOS que su cliente mantenía excelentes relaciones con el que fuera su socio, y que la noticia le había causado enorme dolor. Martínez aseguró igualmente que la Policía Nacional no se había puesto en contacto con Evaristo González durante el día de ayer, a la par que confirmó la desvinculación de Machín respecto al sector del ocio lagunero.

Como es habitual en estos casos, los servidores de la ley indagan sobre las actividades de la víctima, tanto pasadas como presentes, en busca de cualquier señal de animosidad que permita explicar lo que, en principio, apunta a ser un asesinato por encargo. El elevado número de disparos efectuados y otras circunstancias hicieron dudar al principio en que sus autores fueran criminales experimentados; ahora se confía en que pronto se logre avanzar en la identificación y captura de los responsables de esta canallada.

Tanto desde el Cuerpo Nacional de Policía como desde la propia familia de Machín se solicitó ayer prudencia serenidad, a la espera de que la investigación arroje luz sobre lo acaecido.

El dueño del coche utilizado para este crimen: “Me lo robaron la noche anterior y, cuando me enteré de lo que pasó, ni me lo creía”

FOTO DA

Como se observa en la imagen, los asesinos incendiaron el turismo que usaron para asesinar al empresario Carlos Machín en La Verdellada. Apenas unos minutos después de disparar contra su víctima, abandonaron en el cercano barrio de Gracia este Renault Clio de color negro que habían robado la noche anterior. Su propietario explicaba ayer a DIARIO DE AVISOS que denunció la sustracción a la mañana siguiente y, cuando ayer le dijeron para qué se había utilizado, “ni me lo creía; pero luego me lo confirmó la Policía”.

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