
El Adareva estuvo muy cerca de dar la gran campanada al quedarse a un solo punto de lograr el Campeonato de Canarias júnior femenino, al caer (68-67) ante el Canterbury grancanario, club que también ganó el campeonato masculino.
Ayer finalizaron los Campeonatos de Canarias Júnior que desde el jueves se vinieron celebrando en La Guancha, en femeninos, y en Ravelo y Tacoronte, en categoría masculina, una coincidencia que algunos lamentaron porque les hubiera gustado estar en ambas fases finales.
El Adareva ha empezado a coger el testigo del Isla de Tenerife o el Uni, tras integrar a algunas jugadoras de La Salle -al igual que el Ciudad de los Adelantados, cuarto tras caer ayer ante el Spar Gran Canaria (79-65)- y ahora no solo prepara el Campeonato Nacional sino que se prepara para surtir de jugadoras al Liga Femenina 2.

En categoría masculina, en Tacoronte, con toda la grada del pabellón al completo, el Canterbury , también se alzó con el título, tras sorprender (73-86) al Gran Canaria, el gran favorito, gracias a hacerse fuerte bajo el aro con un gran Oumar Balle, todavía cadete (nacido en 2002), que se aprovechó de la plaga de lesiones de pívots amarillos. El Canarias logró el tercer puesto ante el Náutico (85-80) y estará en el Nacional, mientras el Santa Cruz fue sexto y el Luther King, octavo.

En resumen, el Canterbury, auténtica academia internacional de basket -junto al propio al CBA o al propio Granca- fue el gran triunfador de los Campeonatos de Canarias de baloncesto júnior. En chicos -por no decir que casi hombres como castillos- dio la sorpresa al superar al Granca que acusó sus lesiones en el juego interior, sus tres torres se lesionaron de tobillo en el campeonato. Pero lo que se acusó en Tacoronte fue la pésima organización: ni estadísticas ni una copa que levantar ni una medalla que colgar. Y también se echó en falta la elección del MVP. Hay cositas que mejorar, como por ejemplo, evitar las coincidencia de fechas y horarios, sobre todo cuando se disputan las fases en una misma Isla.





