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“El tapón de la burocracia influye en el desarrollo económico de Canarias”

Llevaba desde el año 2015 sin elaborar ningún informe anual ni dictamen. Los efectos de la crisis también hicieron mella en el Consejo Económico y Social (CES)
FOTO FRAN PALLERO

Llevaba desde el año 2015 sin elaborar ningún informe anual ni dictamen. Los efectos de la crisis también hicieron mella en el Consejo Económico y Social (CES), que vio mermado su presupuesto en más del 25%, cuya función es emitir estudios sobre los anteproyectos y proyectos de ley, así como evaluar, anualmente, la situación económica, social y laboral de Canarias. Pero una vez solventados los problemas económicos, con el exdiputado Blas Trujillo a la cabeza, el organismo acaba de entregar al Parlamento regional su informe anual, correspondiente a 2016, “aunque tiene algo de 2017”, matiza Trujillo, en el que deja constancia de que universidad y empresa deben ir de la mano para mejorar la formación que demanda el mercado laboral; de que hay que mantener el turismo como base de la economía canaria, pero se debe comenzar a apostar por otros sectores, y de que ya es hora de que la recuperación económica comience a llegar a los ciudadanos.

-¡Cuánto tiempo sin un informe del CES!

“Sí, bueno, la crisis también nos afectó. El presupuesto del CES se redujo casi el 25%, pero lo entendemos; entre quitárselo al CES o a sanidad, educación o dependencia…”.

-En el informe, el primero postcrisis, asegura que ya es hora de que la recuperación económica empiece a llegar a los ciudadanos…

“Sí, porque el empleo está subiendo, aunque seguimos teniendo una tasa de paro elevada, y estos beneficios no están llegando a la población”.

-¿Y cómo? ¿A través de los salarios?

“Cuando hablamos de esto, lo primero que pensamos es en la subida de salarios, pero también hay que tener en cuenta los tipos de contratos; que sean fijos y a tiempo completo. También hay que tener en cuenta que la mayoría de las empresas que hay en Canarias son pymes, cuyos balances no han terminado de recuperarse. Por lo tanto, no les podemos exigir que, sin recuperar sus cuentas, incrementen salarios o contraten a más personas”.

-¿Y no cree que el hecho de que la economía de las Islas se base en el sector servicios, mucho más estacional y menos remunerado por su baja cualificación, influye en la cuantía de los salarios?

“Llevamos desde principios de los tiempos hablando de la diversificación de la economía canaria. Pero mire, somos una potencia turística mundial y, además, somos muy buenos en este sector. Lo que tenemos que hacer es apostar más por la calidad que por la cantidad, para que los turistas gasten más. No creo que sea buena idea cambiar una actividad por otra, lo que tenemos que hacer es complementarla y empezar a apostar por otros sectores en los que también podemos ser muy buenos”.

-¿Por ejemplo?

“Pues en todo lo relacionado con la economía azul, la economía verde o circular, en subsectores como las telecomunicaciones o las nuevas tecnologías, la actividad marítima y las reparaciones navales… Pero para eso tenemos que tener un sector educativo involucrado en esto, para que las empresas que quieran apostar por esta actividad encuentren a trabajadores formados”.

-La formación es nuestro talón de Aquiles.

“Casi. Nos empeñamos en pensar que, por ejemplo, el conocimiento del inglés es fundamental para el turismo, que lo es, pero es que es importante ya para todos los sectores. En la actividad de la reparación naval es esencial, porque toda la normativa de seguridad y la comunicación en las plataformas es en inglés”.

-¿No cree que hay muy poca unidad entre la universidad y la FP y lo que demanda el mercado laboral?

“Las universidades tienen que servir de vehículo para potenciar las actividades económico empresariales que servirán de desarrollo económico para las Islas. Es cierto que tenemos que usar mucho más y mejor a las universidades, aunque también le digo que hay que dotarlas mejor económicamente, porque, si no, poco podrán conseguir”.

-Una de las cuestiones que señala usted en el informe es que Canarias tiene que resolver su problema de productividad.

“Sí, pero la productividad no es solo un problema de Canarias, lo es de toda España. Tenemos que mejorar claramente porque, además, a nivel nacional estamos en el vagón de cola. Pero bueno, yo soy de la opinión de que hay que transmitir un mensaje de optimismo, porque Canarias tiene mucho recorrido y muchas oportunidades, pero para ello tienen que resolver no solo el problema de la productividad, que es importante, sino también el de las trabas burocráticas, que terminan disuadiendo al empresario que quiere invertir en las Islas”.

-Pues sí que es optimista, reducir las trabas administrativas es casi una utopía.

“Siempre ha pasado. Ocurrió con el Régimen Económico y Fiscal, que la administración se centra en la intensidad del incentivo, pero creo que no es tan importante hasta dónde llega el incentivo, como la seguridad jurídica del mismo, porque hay empresas que por dudas legales dejan de invertir. Ocurrió con la RIC y Hacienda, está ocurriendo ahora con el sector audiovisual… Por eso digo que es preferible que el incentivo sea menor, pero que el empresario tenga seguridad jurídica. Yo creo que en esto están todos los partidos políticos de acuerdo. Tiene que haber consenso”.

-Ya, pero es que cuando viene un inversor, el tiempo mínimo para desarrollar su proyecto en las Islas es de 10 años y creo que esto es inaguantable para cualquier empresario.

“Estoy de acuerdo con usted. Tenemos un problema de gestión con nosotros mismos importante. No puede ser que para montar una actividad empresarial el tiempo mínimo sean 10 años. Perdemos mucho tiempo en debates y poco en actuar, hasta el punto de que, en muchas ocasiones, hasta se pierden los fondos, y, mientras tanto, las Islas van perdiendo oportunidades importantísimas de
desarrollo económico. Hablaba antes de que la formación era nuestro talón de Aquiles, este asunto también. La burocracia es una asignatura pendiente en Canarias porque este tapón influye de manera clara en el desarrollo económico de las Islas, pues, le insisto, en la mayoría de los casos tenemos el dinero, pero nos dejamos dormir en los trámites y en los proyectos”.

-¿16 millones de turistas son muchos?

“Mire, cuando vienen muchos, porque vienen muchos, y cuando vienen pocos, porque vienen pocos. Pero hay una realidad, y es que tenemos un nivel de turistas excepcional, porque destinos
competidores están en una situación política mala. Afortunadamente, esta situación va mejorando, pero esto significa que vendrán menos turistas a Canarias. Lo importante, a partir de ahora, es conseguir no que vengan muchos, sino que los que vengan sean de calidad y gasten más. Esto, evidentemente, conlleva una puesta al día, que tiene que producirse con la ayuda tanto de la iniciativa pública como de la privada. Se generan debates sobre si vienen muchos o pocos turistas, e incluso sobre si tenemos que ampliar el espacio para que vengan más, pero es que hay que ser conscientes de una cosa, y es que el turismo aporta el 34% del PIB de Canarias y no podemos cortar su expansión. Mire, eso es como si en una empresa hay un departamento que proporciona a la empresa el 34% de sus ganancias mensuales y en lugar de darle una planta completa, decimos no, no, no, a este departamento lo colocamos en una esquina pequeña y que se las arreglen en ese espacio”.

-¿Se refiere a que hay que ampliar más el territorio para el turismo?

“Esto no se contrapone con el cuidado del territorio. Lo que no se puede hacer es negarse a todo. Nuestro territorio es nuestro principal valor, pero de ahí a no usarlo con racionalidad va un trecho”.

-Una de las actividades con las que se puede diversificar la economía canaria y de las que usted habla en el informe es el gas, como alternativa viable al desarrollo económico del Archipiélago
y en la que las Islas, además, pueden llevar la iniciativa

“Claro, por el momento el hombre no ha descubierto aún cómo solventar el problema de almacenar la energía, y por ello no nos queda otra que funcionar con energía de respaldo, es decir, una fuente energética que, en el caso de que no me funcione la tradicional, me pueda dar energía las 24 horas del día. Y en este punto, efectivamente, el gas puede ser una alternativa, porque está comprobado que es menos contaminante y más barato. Mire, tenemos la suerte de que como hablamos de tarifa única en electricidad, el resto de España nos paga la energía. Si de repente nos dijeran: ¡tome, este es el talón y esto es lo que ustedes tienen que pagar, imagínese! Hemos llegado a un punto de insensatez increíble. Que se contamine menos es una cuestión de sentido común, no es ni de izquierdas ni de derechas, sino, como le digo, de sensatez. Tenemos que ir a contaminación cero y el gas va en esa dirección”.

-Son de su propio partido los que se oponen al gas.

“Como le dije antes, esto no es una cuestión de derechas o de izquierdas, de un partido o de otro, es de sentido común. El gas es una energía que nos respaldará cuando la tradicional no puede. Es más barata y menos contaminante. ¿Donde está el problema?”.

-El presidente del Cabildo de Gran Canaria tiene una guerra abierta contra el gas.

“Lo de Gran Canaria me parece demencial, absolutamente ilógico, pero bueno…”.

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