FOTO FRAN PALLERO
El mal tiempo en la capital tinerfeña deslució ayer la primera edición del año de Plenilunio, en el que los paraguas fueron los protagonistas de una jornada en la que la lluvia obligó a suspender todas las actividades previstas sobre los escenarios de la calle La Noria, plazas del Príncipe y Candelaria y la avenida Anaga. Aunque muchos vecinos decidieron hacer frente al mal tiempo y se animaron a salir a la calle, sobre todo por la mañana y paraguas en mano, se notó bastante menos afluencia de público que en otras ediciones, especialmente por la tarde y la noche.
La inauguración de Plenilunio, a las 12.00 horas en el Castillo Negro, ya arrancó pasada por agua, y contó con la presencia del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, del Cabildo, Carlos Alonso, y el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, así como de varios consejeros regionales, insulares y concejales del Ayuntamiento. “Hemos preparado un día con más de un centenar de actividades. Lo tenemos todo perfectamente organizado excepto una cosa, el tiempo, con el que no contábamos, porque ayer por la tarde no había previsiones de lluvia, pero vamos a mantener todas las actividades que se puedan, espero que se celebre la mayor parte de ellas y que el tiempo respete”, manifestó José Manuel Bermúdez. “Un poco apenados porque supone mucho esfuerzo, trabajo, gente, horas… Pero es la primera edición de las ocho en la que nos llueve”, añadió el concejal de Promoción Económica, Alfonso Cabello.
Lamentablemente, aunque la lluvia paró a intervalos y llegó a salir el sol en algún momento, el mal tiempo acompañó durante todo el día y el Ayuntamiento se vio obligado a tomar la decisión de cancelar todas las actuaciones programadas sobre escenarios, aunque se mantuvieron las actividades en los recintos cerrados o en espacios públicos bajo carpas, como los mercadillos o talleres infantiles. Sin embargo, el mal tiempo y la ausencia de público hicieron que muchas de estas carpas cerraran antes de la hora oficial de cierre del programa, a medianoche.
Aún así, a pesar de la lluvia, muchos santacruceros se animaron por la mañana a acercarse al centro de la ciudad o al Le Good Market en el parque García Sanabria, que volvió a ser uno de los puntos fuertes de Plenilunio, aunque con menos afluencia. Una edición más, en el parque se pudo disfrutar de la oferta gastronómica de los food trucks, así como de pastelería artesanal, comida vegana, helados, café o mermeladas. Mientras, el paseo Borges Salas concentró las tendencias de moda, artesanía y diseño local, y el paseo Pérez Minik se convirtió en un paseo gourmet. Le Good Market volverá a abrir hoy de 11.00 a 20.00 horas. También el Mercado Nuestra Señora de África abrió sus puertas, con una combinación de gastronomía y música.
Para los más pequeños, la alameda del Duque Santa Elena albergó una macroludoteca y en el entorno del Castillo de Negro se sucedieron los cuentacuentos, talleres o rincones de lectura, y se instaló el gran ogro del Festival de Cuentos de Los Silos, así como una decena de librerías.
La Casa del Carnaval se incorporó en esta edición al programa, en el que volvieron a abrir sus puertas Tenerife Espacio de las Artes, el Círculo de Bellas Artes, la Capitanía General o el Cuartel de Almeyda, entre otros.









