
Los pasajeros de este avión de la compañía Turkish Airlines estacionado en el Aeropuerto Internacional Attaturk, en Estambul (Turquía), vivieron un aterrador momento cuando algo golpeó la parte trasera de la aeronave y desplazó al aparato varios metros hacia un lado.
El impacto no fue otro que el provocado por otro avión, de Asiana, que se desplazaba por el aeropuerto y que colisionó una de sus alas contra la parte trasera del avión que estaba detenido, cortando el timón de la aeronave.
Una turista británica que se encontraba dentro del avión estacionado ha relatado a Daily Mail cómo fue la experiencia. “Sonó como si se hubiera disparado una bomba”, ha comentado. Por suerte, no hubo heridos.




