
La Asociación Musical Nuestra Señora de Guadalupe, creada en 1987 como continuidad de aquellas que iniciaron el periplo de bandas en la capital gomera en 1920, cerró el 4 de junio sus puertas por una deuda a la que no han podido hacer frente, como ya publicó este periódico.
El presidente de la asociación, Fabio Mendoza, ha querido matizar que las declaraciones publicadas por este periódico no son particulares, sino el sentir de toda la junta directiva de la asociación que tomó tan drástica solución, muy a su pesar, tras una asamblea extraordinaria donde salió adelante la disolución de la entidad por 33 votos a favor, uno en contra y una abstención.
La carta de renuncia tras el acuerdo adoptado por la asamblea dice textualmente así:
“El día 30 de junio de 2017, tomaba posesión la nueva junta directiva de la Asociación Musical Nuestra Señora de Guadalupe. Conformada por un grupo de gente joven comenzaba un proyecto que ninguno de los presentes presagiaba que acabaría de la manera que lo ha hecho. Aunque la situación no era fácil, las ganas por sacar a la asociación de la situación en la que se encontraba no hicieron que la ilusión se perdiera en ningún momento. Y mes a mes se intentaba buscar soluciones a lo que se iba aconteciendo.
El primer golpe sobrevino en octubre de 2017, con una sentencia a favor de una exprofesora que obligaba a pagarle la cantidad de 23. 000 euros en reconocimiento a un despido improcedente. La situación económica se complica mucho ya que las subvenciones con las que se cuenta dan apenas para pagar los sueldos de los cuatro profesores con los que contaba.
Tras este, vino el siguiente…. Se produce una denuncia a la seguridad social en base a que el resto de profesores se encontraban en régimen de falso autónomo. Entonces si que el barco ya comenzaba a hundirse. Habría que poner a los profesores en el régimen general de la seguridad social y que pagar una deuda de unos 175.000 euros en concepto de seguros sociales de los últimos cuatro años. Obviamente, no se puede hacer frente a esa deuda, pero pese a todo, se les pone en el régimen de la seguridad social y se van dando los pasos pertinentes acorde a la legislación vigente y según las instrucciones dictadas por la subinspectora de la seguridad social. Se sigue trabajando y pagando religiosamente los sueldos.
Después de muchas reuniones de los miembros que quedaban de la junta directiva, puesto que muchos de ellos abandonaron dada la tensión que se vivía y por miedo a la repercusión que todo esto pudiera tener, tras muchas conversaciones con personas con conocimientos en el tema, tras muchos días sin poder hablarnos ante lo que nos estaba su sucediendo, se decide que habrá que poner fin a esta asociación.
Por supuesto que a cada paso de importancia que se daba se mantenía informado a los socios con las correspondientes asambleas ordinarias y extraordinarias. En Asamblea extraordinaria de diciembre se expusieron los primeros acontecimientos y se planteó el seguir trabajando y en asamblea ordinaria de febrero ya se expone de la situación prácticamente definitiva y se hace el planteamiento del cierre en pocos meses, de darse las cosas como se venían perfilando.
Poco quedaba por hacer….. Se ha tratado de negociar, de buscar apoyo en las instituciones públicas, de ver cómo revertir esta situación tan dura y difícil de afrontar. Por parte de casi todos los profesores hemos encontrado escasa o nula colaboración. Ya se sabe que en cuestiones de dinero…. No es fácil arrimar el hombro. Por parte de los socios hemos encontrado los apoyos que hemos necesitado en momentos duros. Siempre hay detractores y defensores de las decisiones que se van tomando y hemos intentado aceptar las críticas de la mejor manera posible aunque a veces nos haya costado.
Lo que sí que no vamos a aceptar es que se nos acuse de no respetar los derechos de nuestros trabajadores, de ladrones, de personas poco transparentes, poco serias o que optan por el camino fácil. Eso sí que no….
Nos queda agradecer a todas y cada uno a de las personas que nos han dado su apoyo, que nos han pasado la mano por la espalda cuando lo hemos necesitado, a nuestras familias que llevan un año sufriendo toda esta situación, a los miembros de la junta que nos han acompañado hasta el final y a todos los que se han tomado un momento para reflexionar sobre esta situación escuchando las partes implicadas. No podemos dejar de agradecer también al Cabildo de La Gomera y al Ayuntamiento de San Sebastián , que siempre han sido parte importante de esta asociación”.




