
Una patera con al menos dieciocho personas a bordo alcanzó en la madrugada del pasado viernes al sábado la costa del municipio de San Bartolomé, en Lanzarote, mientras crece la preocupación entre las autoridades españolas y los especialistas ante la posible reactivación de la llamada ruta canaria, dada la cerrazón de gobiernos como el de Italia y Malta para seguir acogiendo inmigrantes procedentes de Siria y la manga ancha con que ahora mismo Marruecos está actuando al respecto.
Sin duda, será uno de los temas a tratar por el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en su próximo viaje a Rabat, primer destino internacional del mandatario español, como es costumbre en la actual etapa democrática española.
Precisamente, el nuevo director general de Seguridad Nacional, el general Miguel Ángel Ballesteros, reconocía esta semana en Gran Canaria que el acogimiento del barco de refugiados Aquarius por España “es un gesto y es un riesgo”, a la par que incidía en las consecuencias que puede tener para el Archipiélago la cercanía de una zona como el Sahel, donde se prepara “una bomba demográfica”, como aseguró en su día a DIARIO DE AVISOS el coronel José Pardo de Santayana. Por su parte, el exdirector del CNI Jorge Dezcallar coincide con los militares: “El Sahel es un riesgo para Canarias”.
El personal del #SUC y Cruz Roja asisten a 15 personas llegadas hoy en una patera a la Playa de Matagorda, Tías, #LANZAROTE. Sólo uno, herido leve, es trasladado a un centro hospitalario.
— 1-1-2 Canarias (@112canarias) 16 de junio de 2018





