Tacoronte

Reprobación unánime del Pleno al concejal de Recursos Humanos en Tacoronte

Su gestión fue censurada por los 14 miembros de la oposición (PSOE, PP, Sí se puede, NC y XTacoronte) y defendida solo por el alcalde, una compañera de CC y el edil no adscrito

La gestión de Domingo Castillo fue censurada por la mayoría del Pleno de Tacoronte. Fran Pallero

El Pleno del Ayuntamiento de Tacoronte reprobó el jueves por unanimidad (14 votos) la gestión del concejal de Recursos Humanos, Domingo Castillo Gil (CC), que solo fue defendida por él mismo; el alcalde, Álvaro Dávila; la concejal del grupo de gobierno Esmeralda Estévez; y el concejal no adscrito, Honorio Marichal, ya que una concejal nacionalista está de baja (Virginia Bacallado) y las otras dos (Olga Sánchez y Nira Rodríguez) se ausentaron de la sesión antes de votar la moción presentada por Sí se puede, Nueva Canarias y XTacoronte, que también apoyaron el PP y el PSOE.

Una amplia representación de los empleados municipales, tanto laborales como funcionarios, y la Policía Local, estuvo presente en el salón de plenos para apoyar la iniciativa de la oposición, en la que se pedía la dimisión de Castillo.

Los trabajadores rechazaron la actitud del alcalde que, “lejos de tender puentes y buscar soluciones dialogadas, los amenazó con expulsarlos del recinto, además de rebatir los argumentos del comité de empresa con acusaciones falsas, manipulación de documentos, e información que omitía cuestiones relevantes”.

Un alegato similar es el que ofreció el mandatario nacionalista para defender el “buen trabajo” de un concejal de su gobierno. Dávila adjuntó al acta de la sesión un escrito en el que el comité de empresa “asegura que no se quiere sentar a negociar”, un documento que según él, “está plagado de mentiras, incluso, con una sentencia judicial que sí se cumplió, pese a que los sindicatos alegaban que no se había ejecutado”.

A juicio del regidor de CC, “el comité de empresa no quiere perder derechos adquiridos en un convenio que fue aprobado sin informe de Intervención, con informe negativo de Secretaría, y con cláusulas escandalosas, como un premio de jubilación de 80.000 euros”, antes de formarse la Corporación de 2011, presidida también por él.

El portavoz de NC, José Daniel Díaz, propuso nombrar un mediador para intentar que ambas partes lleguen a un acuerdo, una opción frecuente en las negociaciones colectivas que ve con buenos ojos la plantilla, que quiere “abrir una nueva etapa con un nuevo responsable, que tenga otro talante y la voluntad de dialogar”. Pero no el alcalde, para quien “no se puede buscar una mediación con personas que ni siquiera quieren sentarse a hablar”.