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El pleno de La Laguna suspende la gestión del alcalde Díaz y su equipo

Gracias a la unión de todos los grupos opositores, el pleno apuesta por “un gobierno nuevo y estable” en lo que se considera un ensayo general para la moción de censura
El pleno de La Laguna suspende la gestión del alcalde Díaz y su equipo. | Fran Pallero
El pleno de La Laguna suspende la gestión del alcalde Díaz y su equipo. | Fran Pallero
El pleno de La Laguna suspende la gestión del alcalde Díaz y su equipo. | Fran Pallero

Por mucho que estuviera previsto, no deja de ser un durísimo varapalo político para el actual equipo de gobierno municipal lagunero. Solo así se puede interpretar que la mayoría de los representantes de la ciudadanía otorgasen ayer en el pleno un suspenso a la gestión del alcalde, José Alberto Díaz (Coalición Canaria), y su equipo, al que apoya lo que queda del PSOE local y el concejal que se hizo tristemente famoso por sus mensajes de corte machista, Zebenzui González. Por si quedasen dudas tras el citado suspenso, la propuesta validada por 13 votos a 10 incluye igualmente la necesidad de que el municipio que alberga la tercera ciudad más poblada de Canarias tenga “un gobierno nuevo y estable”.

Semejante castigo político a Díaz, actualmente imputado (ahora investigado) por el llamado caso Grúas, está considerado como un ensayo general de la posible moción de censura, dado que toda la oposición ha vuelto a votar unida. Los contactos para hacer realidad tal censura se han reactivado por el hartazgo generado ante los continuos escándalos que surgen desde la Corporación municipal.

Precisamente, fue una de las polémicas más recientes, la relacionada con el acaparamiento por parte del equipo de gobierno de todo el personal de confianza contratable con fondos municipales (cuando la ley dispone que debe repartirse proporcionalmente entre todos los grupos), lo que desembocó en la primera votación donde se alineó la oposición, compuesta por Unid@s se puede, PP, Por Tenerife-Nueva Canarias (XTF-NC) y Ciudadanos (Cs).

Tras el resultado de ayer, la censura parece más posible que nunca, si bien se reabren las sospechas sobre posibles ofertas de CC a concejales del PP para evitar que tenga éxito. Dichas sospechas se vieron ayer realimentadas cuando la concejala popular Susana Fernández Gorrin se ausentó de la sala de plenos justo cuando iba a comenzar el debate de la propuesta que finalmente ha suspendido la gestión de Díaz. Por si fuera poco, CC ofrece al PP la Presidencia de la Autoridad Portuaria provincial a cambio de que no se sume a la referida moción de censura.

El debate de ayer, que es fruto de la toma en consideración de tal propuesta acordada el pasado jueves en un pleno extraordinario, transcurrió ayer en un ambiente tenso, con momentos de abierta confrontación entre los intervinientes. Sorprendentemente, el alcalde Díaz no intervino en el debate, más allá de sus funciones como presidente del pleno, lo que dejó en manos de su aliada Mónica Martín (PSOE) la defensa de la gestión realizada por el gobierno municipal.

Lo cierto es que el debate, como la votación, fue ganado por la oposición. Los cuatro portavoces que propusieron este suspenso a CC y PSOE, fueron Rubens Ascanio (Unid@s se puede), Antonio Alarcó (PP), Santiago Pérez (XTF-NC) y Teresa Berástegui (Ciudadanos), a quienes se sumó el ahora edil no adscrito Javier Abreu. Frente a ellos, Candelaria Díaz (CC) relevó a Antonio Pérez Godiño como adalid coalicionera, además de la citada Mónica Martín.

Carga política

Si el pasado jueves la oposición se cargó de razones centrando sus argumentos en datos sobre la realidad lagunera, ayer optaron por alegatos de mayor carga política si cabe, como por ejemplo hicieron Teresa Berástegui y Santiago Pérez. La de Ciudadanos mantuvo este tono sereno pero contundente con el que brilló en la cita de la semana pasada, mientras que el líder de Por Tenerife desgranó su rechazo al trabajo del equipo de gobierno con un discurso más pausado pero tan rotundo en la crítica como de costumbre.

De especial interés resultó el debate entre Mónica Martín y el propio Pérez (al que respaldaron el popular Antonio Alarcó y Berástegui) sobre el rechazo de la socialista a lo que denominó “judicialización de la política”, como si acudir a los tribunales no fuera un mecanismo fundamental en una democracia parlamentaria como la española.

De nuevo, tanto Mónica Martín como Candelaria Díaz (CC) se quejaron de que la oposición (luego, a reclamación de Alarcó, aclararon que solo parte de la misma) había apostado desde el inicio del mandato por la “descalificación y el insulto”, y que dicha actitud “no era aceptable”. Esta línea argumental, habitual en los discursos del pacto de CC y PSOE en La Laguna, fue igualmente rechazada por los opositores, especialmente por Javier Abreu, quien se mostró muy crítico con la que fuera su compañera de filas en el PSOE, pero también con Díaz, al que culpó de que fracasara su inicial acuerdo porque “usted quería un criado, y como no lo tuvo, ha intentado crucificarnos”. Abreu afeó, una vez más, que ni CC ni PSOE participen en el acto de protesta que, en cada inicio de pleno, se lleva a cabo para exigir a Zebenzuí González que deje su puesto como concejal.

En toda esta historia juega un papel fundamental el portavoz de Unid@s se puede, Rubens Ascanio, que ayer cuajó un discurso durísimo con la minoría gobernante, recordando los problemas de Díaz con el caso Grúas, en el que está imputado, o el abandono de los vecinos de Las Chumberas o El Cardonal, así como las sombras que arroja la contratación municipal, lastrada por el reiterado levantamiento de los reparos interpuestos desde la Intervención. “Impúdico”, repitió en numerosas ocasiones Ascanio para describir la labor de Díaz. También Santiago Pérez incidió en temas como la contratación.

En cuanto a Antonio Alarcó, mantuvo su postura de no entrar en polémicas personales ni debates crispados, pero sin ceder un ápice en su respaldo a este suspenso de la gestión municipal lagunera. Eso sí, en su grupo se produjo un hecho significativo, dado que una de las ediles del PP, Susana Fernández Gorrín, se marchó del pleno antes del debate y votación para suspender la gestión de Díaz y Martín. Hay que tener en cuenta que, para que prospere una moción de censura, la oposición necesita 14 concejales. Entre los cuatro grupos (Unid@s, PP, XTF-NC y Cs) suman 15. Como no pueden contar con los concejales no adscritos (inhabilitados legalmente para la censura), solo se pueden permitir la fuga de uno de los ediles populares. Ayer, como ocurrió el pasado jueves, tampoco estuvo presente Orlando Padilla, disculpado por motivos familiares que, al parecer, lo retienen en la Península.

Muchas ausencias, algunas justificadas y otras no tanto

Cuando al final del pleno de ayer en La Laguna llegó la votación de la propuesta para suspender la gestión del gobierno formado por CC y PSOE, faltaban cuatro de los ediles, si bien no fue óbice para que este varapalo político al alcalde, José Alberto Díaz, se impusiera por 13 votos a favor y 10 en contra. Las bajas más sonadas eran las dos concejales del PP. Si bien Orlando Padilla se disculpa en un viaje por motivos familiares, Susana Fernández se marchó justo antes de tratar la propuesta, lo que alimenta las dudas sobre si apoyará la censura o no.

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