
Las obras vuelven a la calle Méndez Núñez en agosto, cuando apenas se cumplen siete meses de la ambiciosa remodelación que se prolongó durante algo más de ocho meses. Tras detectarse hundimientos en el asfalto hace unos meses e iniciarse las primeras obras de reparación, la empresa adjudicataria, a instancias del Ayuntamiento de Santa Cruz, procedió a revisar todo la ejecución de la obra, detectando distintos fallos que, según informó ayer la Concejalía de Infraestructuras, reparará durante el mes de agosto para reducir al máximo la afección al tráfico. Sin embargo, en las últimas semanas se han producido distintos cortes con el objeto de ir solucionando, por tramos, esos hundimientos.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que las reparaciones no le cuestan un euro a la ciudad, puesto que se hacen con cargo al periodo de garantía: “Garantizamos la responsabilidad de la empresa para asumir cualquier trabajo y coste que se derive de correcta ejecución”.
Precisamente, ayer el Grupo Municipal de Ciudadanos se hacía eco del malestar vecinal por estos nuevos cortes de tráfico y cargaba contra el Ayuntamiento por la “mala ejecución y la falta de control”. “Es inadmisible que las obras de remodelación de la calle Méndez Núñez sigan presentando problemas”. Así lo manifestó el concejal de Cs Antonio Blanco, quien señaló que “los vecinos de la zona están pagando las consecuencias del desinterés y de la falta de control de las obras por parte del Gobierno local (CC y PP). Al respecto, el edil explicó que “es incomprensible que siete meses después de la finalización de las obras ya haya que estar parcheando el pavimento por las deficiencias que presenta”. En este sentido, reiteró que “es lamentable que una obra de esta envergadura presente tantos problemas en tan poco tiempo”.
“Esta calle ya ha tenido que ser cerrada varias veces después de su remodelación por diferentes imperfecciones y ahora vuelve a presentar deficiencias”, indicó Blanco. Y señaló que, “tras tener nuevamente cerrada la calle dos días”, el tramo entre la rotonda y la rambla “está cada vez más hundido”, lo que supone “un grave peligro para los vehículos que transitan por allí”. “Es necesario que se lleve a cabo de nuevo la compactación y el asfaltado de esta zona para evitar posibles males mayores”, añadió.





