
A Greg Manteufel, un hombre de Winsconsin, le han tenido que amputar ambas piernas a partir de la rodilla y las manos para que pudiera sobrevivir tras contraer una rara infección en la sangre ocasionada por la bacteria Capnocytophaga canimorsus, que fue causada por el lametón de un perro.
La bacteria se encuentra en la saliva de todos los perros y usualmente no resulta peligrosa para el ser humano, pero en raros casos puede llegar a envenenar la sangre y producir una sepsis que finalmente puede llevar a la muerte.
En el caso de Greg y según informa Daily Mail, los coágulos causaron un bloqueo de la circulación sanguínea hacia sus extremidades y a los médicos no les quedó más remedio que la amputación de las mismas. De hecho, esa falta de circulación provocó que su nariz también se viese afectada, poniéndose de color negro por el escaso flujo de sangre.
Según ha relatado su mujer a los medios, el día que enfermó había tenido contacto con hasta ocho perros incluyendo el de la pareja.
Usualmente, la Capnocytophaga canimorsus solo afecta a las personas que sufren problemas de bazo o carezcan del mismo y tengan problemas con su sistema inmunológico, por lo que de acuerdo a los médicos, el caso de Greg se trata de algo poco común y más bien “es una casualidad”.
El paciente se recupera en el hospital, a la espera de una reconstrucción de su nariz y la adaptación a nuevas prótesis para sus extremidades. En GoFundMe se ha lanzado una campaña para ayudarle con los costes de las operaciones y su estancia en el hospital.





