
Las obras de demolición de la casa amarilla, ubicada en la calle Miraflores, en Santa Cruz de Tenerife, continúan hoy su marcha, arrasando con más de la mitad del emblemático edificio capitalino.
El derribo del inmueble, que representaba una amenaza para la seguridad de viandantes y bienes próximos, arrancó el pasado 19 de octubre. En ese momento, la teniente de alcalde del Ayuntamiento, Zaida González, afirmó: “Este trabajo es el mejor símbolo de la política emprendida por el municipio para regenerar la trama urbana de la capital y recuperar y regenerar espacios públicos muy deteriorados desde hace años”. Desde entonces, dos palas han ido tirando abajo las paredes y cimientos del edificio, creando una gran expectación entre los vecinos de la capital.




