La renovación del paseo marítimo de la playa de Las Vistas, en Los Cristianos, vuelve a aplazarse. La actuación en este frente costero, uno de los más transitados de Arona, depende ahora de la autorización de la Demarcación de Costas. Fuentes de la Corporación insular aseguraron a este periódico que tanto el Cabildo de Tenerife como el Ayuntamiento aronero “ya han cumplido todos sus trámites”, por lo que la actuación queda únicamente a la espera de los informes estatales que deben autorizar la ocupación del dominio público marítimo-terrestre y fijar las prescripciones ambientales del proyecto.
Tras este nuevo revés administrativo, la previsión oficial sitúa la adjudicación de la obra a lo largo de 2027. La intervención acumula así un nuevo retraso sobre el calendario insular, que en julio de 2025 contemplaba el inicio de los trabajos para principios de 2026. Aunque el proyecto de ejecución fija un plazo de obra de 12 meses, las mismas fuentes insulares calculan que los trabajos se prolongarán durante unos dos años debido a la complejidad técnica de la zona.
La intervención se enmarca en el Programa Insular de Estrategia y Regeneración Turística (PIER) y supone una inversión global superior a los 5,5 millones de euros. La tramitación dio su último paso público en julio de 2025 con la publicación del proyecto en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP).
El paseo marítimo actual data de 1970 y la playa, de origen artificial, se ejecutó en 1995. Desde entonces, el espacio apenas ha registrado intervenciones puntuales. Aunque la reforma integral se proyectó en 2017 y fue declarada prioritaria en febrero de 2020, los trámites no se han materializado sobre el terreno.
Anchura, pavimento y pluviales
El proyecto abarca la reforma de un tramo de casi un kilómetro, en la que se busca ensanchar el paseo, para lograrlo se demolerán los muretes y se suprimirán los márgenes centrales y de borde, lo que además permitirá reubicar palmeras y luminarias. Las losetas actuales, de color blanquecino, grisáceo y rojizo, darán paso a un pavimento de piedra con adoquines en los extremos.
El proyecto también dotará a la zona por primera vez de una red separativa de pluviales e instalará bajo su trazado un nuevo colector de residuales. A esto se suma la renovación del alumbrado y de la vegetación, junto con nuevos bancos y pérgolas de sombra.






