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Le basta con el acierto individual para ganar

Los aurinegros logran su segundo triunfo en la Champions en la pista del Nanterre (58-75) y son líderes de grupo

 

El Iberostar Tenerife apeló a su defensa para imponerse al Nanterre (58-75) logrando de esa forma la segunda victoria de la Champions League. Los aurinegros, sin ser brillantes en ataque, volvieron a ser un conjunto rocoso, con la suficiente calidad para, pese a los intentos galos, sobre todo en el tercer cuarto, no pasar apuros en ningún momento.

Gracias a su gran acierto exterior, los insulares comenzaron marcando diferencias desde el primer momento (2-10) ante un Nanterre con demasiadas dificultades para poder crear peligro en el aro rival. Esa primera ventaja se mantendría durante el primer acto, llegando al final del mismo con un 7-20 que, por el momento, evidenciaba que el Canarias era muy superior a los jugadores parisinos, demasiado espesos en la parcela ofensiva y con poca velocidad en defensa.

Un triple de Brussino (7-23) dio alas a los aurinegros desde el primer instante del segundo acto. Txus Vidorreta aprovechó para mover su banquillo, dando minutos a jugadores que, suelen disponer de menos oportunidades. Un triple de Gillet lanzaba a los suyos en el marcador (12-33) dejando al Nanterre sin capacidad de respuesta y a expensas de los canaristas. El técnico local paró el encuentro tratando de buscar algún tipo de reacción en los suyos, pero el Canarias era mucho mejor. Restaban cinco minutos por jugarse de esta manga y la renta era ya de +21 para los visitantes. La tónica general, pese a alguna tímida reacción local, no varió al llegar al descanso, con 23-45 en el marcador gracias a una canasta de McFadden.

Reacción

Pero los galos, irreductibles, iban a reaccionar tras el paso por los vestuarios. Su público no cesaba de animar, logrando acercarse los verdes a 13 puntos (40-53) pese a lo que el banquillo del CB Canarias mostraba serenidad, sin parar el duelo y confiando en la respuesta de los suyos. Comenzó entonces un intercambio de canastas (43-56) en el que al Nanterre le podía pasar factura el esfuerzo realizado para acercarse en el electrónico, pero no fue así. Los locales continuaron recortando diferencias, consiguiendo llegar al final del cuarto con 51-60 tras un parcial de 28-15. Los insulares habían encajado demasiados tantos en estos diez minutos.

El Iberostar tomaría buena nota de ello. Era cierto que el partido se movía en diferencias más pequeñas, pero sin dar la sensación de que el triunfo corría peligro. Cuando hizo falta apareció McFadden con un lanzamiento de tres (58-70) que volvía a mantener la renta para que, finalmente, el final fuera plácido para los aurinegros (58-75).

 

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