
Todo iba según lo previsto. Era otra inmersión más. Unos grababan, otros pescaban… hasta que, de repente, apareció en escena. Un tiburón de unos dos metros atacó a Will Krause, un buzo aficionado a la pesca submarina, que se encontraba con unos compañeros en las Bahamas. El escualo mordió al buceador en la cabeza, provocándole varias heridas y cortes en el cuello.
“Lo único que recuerdo es el sonido del crujido de mi cabeza cuando me mordió el tiburón”, ha explicado el afectado en una entrevista concedida a ABC News, quien además añade que “no es un sonido agradable”.
Tras el incidente, Krause subió de inmediato al barco, donde acabó totalmente ensangrentado, pero con vida. “Pensé que si no lográbamos detener la hemorragia todo habría acabado para mí”, relató.
Imágenes fuertes





