Puerto de la Cruz

Las goteras en el Santaella del Puerto de la Cruz impiden a los niños entrenar

Las familias están indignadas porque es un problema que se arrastra desde el año pasado y critican la falta de mantenimiento en el pabellón aunque el concejal de Deportes lo niega

El alcalde, Lope Afonso, y el concejal de Deportes, Javier González, durante una visita a las instalaciones realizada en abril de 2016. DA

Las familias de los 180 niños y niñas del Club Baloncesto Puerto Cruz están indignadas porque las goteras que hay en el pabellón Santaella impiden los entrenamientos los días de lluvia. Un enfado que fue trasladado a este periódico por un grupo de padres y madres de preminis, mini e infantiles, las categorías “que encima” son la cantera más fuerte del club, apunta una de las progenitoras.

Asegura que se vienen quejando de este problema desde 2016 pero instalaban conos y se utilizaba la mitad de la cancha. Ya el año pasado tuvieron que suspender varios entrenamientos cuando llovía pero ahora la situación se ha agravado.

La cerramiento del pabellón se ejecutó en el año 2011 y siete años después, “se filtra el agua y se forma un charco. No sé de qué manera se hizo. La pena es que se ha pintado todo el recinto este verano para dejarlo bien y no va a durar nada porque al mojarse, se levantará”, añade.

Las familias de los pequeños saben que los responsables del Club han estado hablando con el concejal de Deportes, Javier González, explicándole la situación “y estamos esperando respuesta. Ayer se puso un comunicado de que se van a mirar las instalaciones para arreglarlas”.

El problema es que no tienen un lugar para practicar baloncesto porque en el pabellón Miguel Ángel Díaz Molina, que es cubierto, se intentó “una maniobra” que no resultó. Además, añaden, “no hay canastas para mini basket y se usa para el resto de los deportes”.

Los progenitores están preocupados porque si continúa lloviendo “se seguirán suspendiendo los entrenamientos y el problema es que el rendimiento de los niños, muchos jugando en equipos de primera división y pendientes de la clasificación para el campeonato de Canarias, no va acorde con las instalaciones que tiene el club”.

Al mismo tiempo, destacan la “importante labor social” que hace la entidad con niños en riesgo de exclusión social, que entrenan por las tardes para evitar estar en la calle e integrarse.

Por último, critican que el pabellón “tiene cero mantenimiento por parte del Ayuntamiento, y pese a que se hizo la obra y se puso una plancha para evitar el anidamiento de las palomas, es imposible utilizar la grada porque están llenas de excrementos de estas aves”. Por otro lado, “si se rompe una canasta, pasa mucho tiempo hasta que la arreglan. No somos fútbol y por lo tanto, no interesamos”, se lamentan.

El concejal de Deportes niega la falta de mantenimiento por parte del Consistorio. Por el contrario, subraya que desde 2017 se realizan trabajos de limpieza y subsanación de algunas roturas. De hecho, dice que “éstas estaban en la superficie y aparecieron tras limpiar la capa de suciedad que tenía”. Se hizo un estudio y un presupuesto para arreglarlas de unos 10.000 euros.

Pero Javier González precisa que el Gobierno local no disponía al finalizar el pasado ejercicio de esa partida presupuestaria pese a que anunció la reparación de las goteras en octubre, entre otras actuaciones, y estimó un mes de plazo para solucionarlas.

“Se complicó por trámites administrativos, ya que se necesita un informe y la oficina técnica se ha visto desbordada con las grietas de la calle Tegueste”. Cuando finalmente se elaboró, se requirió una “memoria valorada” de la empresa que ejecutará los trabajos que se presentó días atrás. “Una vez dados estos pasos, se va a proceder al arreglo porque el dinero está en las cuentas de este año y así se le trasladó al club”, dice González.