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Pedro Pérez: “Estoy en un continuo sinvivir; me han jodido la vida”

Este icodense de 48 años recibió una prótesis de cadera defectuosa en 2010 que le ha generado insoportables dolores, tres operaciones, visitas diarias a Urgencias y esperar por un implante de fémur
El tinerfeño Pedro Pérez Pérez afectado por una prótesis de cadera defectuosa. | DA

Las prótesis de cadera defectuosas vuelven a la actualidad en Tenerife, pues, tal y como adelantó ayer DIARIO DE AVISOS, entre 250 y 300 canarios tienen un implante de estas características defectuoso, fabricado por Depuy, filial de la multinacional, Johnson & Johnson. El tinerfeño Pedro Pérez Pérez, de 48 años, es uno de los pacientes afectados por una de estas prótesis en mal estado. “Estoy en un continuo sinvivir. Me han jodido la vida”, sostiene.

Este vecino de Icod de los Vinos asegura que “todo lo que podía salir mal, ha salido mal”, y que está viviendo un auténtico calvario en los últimos años. “Yo así es que no tengo vida, hay días que el dolor es insoportable, y no he entrado en una depresión porque todavía soy una persona activa y me distraigo. Por desgracia los demás compañeros los operaron y, en más o menos tiempo, se han recuperado, pero en mi caso la infección ha seguido caminando y se está comiendo el fémur. La única solución es cortar todo el hueso, limpiar toda la zona y poner una prótesis completa de fémur desde la cadera a la rodilla. Ahora mismo, he sido el peor parado de todo esto”, lamentó.

Pérez sufrió un accidente laboral que le dejó una invalidez parcial, que posteriormente degeneró en una artrosis en la articulación de la cadera izquierda, por lo que fue candidato a un implante. Con 40 años fue operado en mayo de 2010 en la Clínica del Norte de Tenerife, derivado de la Seguridad Social, y se le implantó una pieza Depuy ASR XL Acetabular, que cinco meses más tarde fue retirada voluntariamente por el fabricante Johnson & Johnson de toda la Unión Europea, cuando ya conocía varios años atrás que era defectuosa y por la fricción soltaba restos metálicos de la aleación cromo-cobalto a los tejidos circundantes y a la sangre.

A los cinco años y medio Pedro comenzó a hincharse y a retener líquidos debido a una infección. Las pruebas demostraron que tenía los niveles de cromo y cobalto altos. Había que retirarle la prótesis defectuosa, limpiar la zona e implantarle una nueva pieza ortopédica. “Me operaron un miércoles y, como no me dejaron bien, me operaron de nuevo el viernes, pero, tras una rehabilitación de tres meses, mi estado no mejoró y tenía dolores en las ingles, por lo que me realizaron otra nueva operación en 2016”. Estas intervenciones las costeó Johnson & Johnson, que ya se desentendió definitivamente de él, por lo que el tinerfeño ha tenido que acudir al Servicio Canario de Salud.

El tinerfeño Pedro Pérez Pérez, junto al abogado Emilio Ortiz, que lleva otros 40 casos de pacientes canarios. | DA

Cuatro dedos podridos del fémur

Sin embargo, a raíz de ahí, su salud ha ido empeorando. “La verdad es que me han jodido la vida con el trasplante de cadera. Se me está pudriendo el hueso del fémur, y tengo la prótesis totalmente suelta. De la cadera hacia abajo, he perdido cuatro dedos de hueso necrosado. Esto me está generando unos dolores constantes y tengo que tomarme de siete a diez pastillas diarias”, recalca.

Acude de dos o tres veces a la semana a Urgencias en el Hospital del Norte, y alguna jornada incluso en dos ocasiones, “porque el dolor es insoportable”. “He llorado muchos días y no puedo dormir por las noches”, reconoce. Le han administrado todo tipo de analgésicos, antibióticos y calmantes. “Tengo las nalgas llenas de bultos de las inyecciones de Voltarén; anteriormente, me dieron morfina, pero me daba mareos, vómitos y me bajaba la tensión. Me intentan quitar los dolores de un sitio y me fastidian en otros”, asegura.

Desde 2016, Pedro Pérez está luchando con la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. “No puedo continuar así. Estoy en lista de espera, llevo batallando más de un año y medio, para que me operen de nuevo, volver a sacarme esta prótesis, eliminar todo el hueso del fémur y ponerme una nueva prótesis desde la cadera hasta la rodilla”, subraya Pérez, quien aguarda con desesperación la llamada del Hospital Universitario de Canarias (HUC).

Este tinerfeño cobra actualmente una invalidez parcial, pero está en juicio con la Seguridad Social. “Ya no puedo volver a trabajar en la construcción, no puedo hacer esfuerzos, ni puedo caminar bien”, remarca este icodense, que actualmente se apoya en una muleta, mientras se cuestiona si el veneno que tiene en el cuerpo le podrá generar un cáncer. “Espero que con la operación remitan estos niveles”, señala.
Esta semana una investigación mundial de 59 medios de comunicación, coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, demostró que los fallos de los implantes médicos son habituales, con 5,47 millones de incidentes en todo el Mundo entre 2008 y 2017, y 25.000 en España, casi ocho por día. Esto ha generado un importante debate en los sistemas sanitarios. La Unión Europea ha admitido fallos en el control de los implantes sanitarios y creará una base de datos, así como dará una mayor transparencia en las alertas sanitarias.

Suspenden el juicio al caerse por las escaleras el letrado defensor

El juicio previsto ayer en el Juzgado de Primera Instancia Número 2 del Puerto de la Cruz, a raíz de una denuncia presentada por Delia Molenessi, a quien el bufete de abogados Emilio Ortiz asocia el cáncer que padece esta palmera con los altos niveles de cromo-cobalto liberados por su prótesis defectuosa, fue aplazado al no presentarse el abogado de la multinacional, al alegar que se cayó por las escaleras n

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